
Autocuidarse no es una cuestión secundaria dentro de la educación. Quien acompaña, escucha, sostiene y enseña también necesita espacios para parar, revisar cómo está y reconocer qué necesita. Hablar de autocuidado en un centro educativo no supone apartarse de la tarea pedagógica, sino reforzarla desde una base necesaria: cuidar de uno mismo y de una misma para poder cuidar mejor a los demás.
Esa ha sido precisamente la línea de trabajo en la formación docente desarrollada en la Escola Àgora de Barcelona junto a Marianna Arbia, artista de artes escénicas. A través de esta propuesta, el profesorado ha podido detenerse en una cuestión que a menudo queda relegada por el ritmo cotidiano del centro, pero que resulta central para sostener la práctica educativa y la vida compartida dentro de la escuela.
Desde la propia escuela lo explican con estas palabras:
En la formación del profesorado hemos trabajado sobre el autocuidado. En este contexto, hemos llevado a cabo una formación centrada en el autocuidado interno, reflexionando sobre la importancia de cuidarnos a nosotros y a nosotras mismas para poder cuidar a los demás. Además, hemos generado un espacio para compartir experiencias, fortalecer vínculos y fomentar el apoyo mutuo entre el profesorado.
En una formación como esta, las artes escénicas no se entienden sólo como una disciplina expresiva, sino como una vía para atender al cuerpo, a la emoción y a la manera en que cada uno y cada una se sitúa en relación con el grupo. Parar, respirar, compartir experiencias y pensar en común también forma parte de un trabajo artístico cuando se hace desde la conciencia del cuerpo y desde la disposición a mirar hacia dentro.
Además, generar un espacio de apoyo mutuo entre docentes tiene un valor que va más allá de una sesión puntual. Supone reconocer que la tarea educativa no se sostiene en soledad, sino en red, en vínculo y en comunidad. ¿Cómo acompañar a niños y niñas sin preguntarse antes cómo estamos quienes los acompañamos? En la Escola Àgora, esta formación docente recuerda algo esencial: cuidarse también es educar.
El Programa es posible gracias al Departament d’Educació de la Generalitat de Cataluña, el Consorci d’Educació de la ciudad de Barcelona, el Ajuntament de Barcelona, el Distrito de Nou Barris de la ciudad de Barcelona y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco de los programas EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y EmpoderArte.


