Mural “Espaciales” en el CEE San Cristóbal de Asturias

 

El arte es una excelente terapia para todo tipo de situaciones dado su carácter práctico y manipulativo. También es una excelente forma de fomentar la inclusión y la autoestima, especialmente en personas con diversidad funcional tal y como ha demostrado nuestra artista de artes plásticas Blanca Dacal a través de su trabajo con los alumnos y alumnas del CEE San Cristóbal  de Asturias y cuya crónica nos ha remitido ella misma para compartir con todos vosotros:

En el Centro de Educación Especial San Cristóbal, con la artista multidisciplinar Blanca Dacal, se ha llevado a cabo un mural y participativo entre el alumnado. Conocer el espacio exterior no solo despierta la curiosidad de lxs niñxs, sino que también les ayuda a expandir su imaginación y a comprender su lugar en el universo. Explorar conceptos como planetas, estrellas y galaxias es una forma maravillosa de fomentar su interés por la ciencia y la naturaleza. Además, el espacio es un tema que invita a la inclusión, ya que todos pueden participar en la exploración de lo desconocido, sin importar sus habilidades.

El arte, en este contexto, juega un papel fundamental. Pintar un mural sobre el universo no sólo es una actividad creativa, sino que también es una forma de expresión que puede ser muy terapéutica. La pintura permite a lxs niñxs experimentar con la mezcla de colores, lo que no solo es divertido, sino que también les ayuda a desarrollar habilidades motoras y a comprender conceptos como la combinación y el contraste. Al trabajar en equipo para crear un mural, lxs niñxs aprenden a colaborar, a comunicarse y a valorar las ideas de los demás, lo que fomenta la integración y la inclusión social.

El resultado final de un mural colectivo es un reflejo de la diversidad y la creatividad de cada uno de lxs participantes. Cada trazo y cada color se unen para formar una obra de arte que representa la unión de diferentes perspectivas y habilidades. Esto es especialmente importante en la educación especial, donde cada niñx aporta algo único al grupo.

El arte plástico, en general, es beneficioso porque permite a lxs niñxs expresarse de maneras que a veces las palabras no pueden. Les da una voz y les ayuda a construir confianza en sí mismos. Además, el proceso creativo puede ser una forma de terapia que les ayuda a manejar emociones y a desarrollar su autoestima.

Además de estas palabras, os invitamos a ver el vídeo que nos han remitido de estas sesiones:

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Igualdad, la Consejería de Educación del Principado de Asturias, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.