Motricidad fina, la protagonista en varias de las sesiones en el CEIP Hipódromo de Melilla

 

La motricidad fina se desarrolla a través de la práctica y la repetición de movimientos precisos, lo que permite a los niños y niñas mejorar su coordinación y control motor. En la educación, con los más pequeños y pequeñas, se enfatiza la importancia de desarrollar la motricidad fina a través de actividades como el dibujo, la pintura o la creación de objetos como ha sido el caso en el CEIP Hipódromo de Melilla.

La artista de música y teatro María Mansilla acompañó a los chicos y chicas en una actividad centrada en el trabajo de la motricidad fina a través del juego que ella misma nos transmitía:

Durante la etapa escolar, el cuerpo y la mente de los niños están en constante crecimiento. En este proceso, el desarrollo de la motricidad, tanto fina como gruesa, juega un papel fundamental. No se trata solo de mover el cuerpo, sino de aprender a dominarlo con precisión, coordinación y conciencia. 

Para trabajar la motricidad fina, hemos elaborado un curioso juego a base de materiales reciclados, como garrafas de agua, palitos de helados y pinzas de la ropa. 

Dividimos la clase en diferentes grupos. Cada niño dispone de unas pinzas largas, hechas con los palitos y las pinzas y cada equipo una garrafa donde con mucha precisión tienen que introducir uno a uno, una serie de pompones.

¡Qué comience el juego!

En primer lugar los niños solo tendrán que coger con las pinzas, la cantidad exacta de pompones que le indiquen.

Luego pasaremos a los colores, y finalmente a los más rápidos.

Con esta sesión hemos trabajado no solo la motricidad fina, también el trabajo en equipo, la concentración y la atención.

 

Este enfoque permitió trabajar el cuerpo desde la precisión y la conciencia del movimiento, elementos fundamentales en el desarrollo motor durante esta etapa. La actividad también integró aspectos como la cooperación entre niños y niñas, la necesidad de mantener la concentración y la gestión del tiempo. El trabajo fue colectivo, con dinámicas organizadas para que mujeres y hombres del equipo docente pudieran acompañar el proceso y facilitar el desarrollo de la tarea.

 

 

Actividades como esta tienen una aplicación directa en situaciones diarias. La motricidad fina está presente en acciones como escribir, recortar o manipular objetos pequeños. El entrenamiento de estas capacidades en un contexto artístico favorece el aprendizaje desde lo lúdico y lo práctico. Además, el trabajo en equipo refuerza la capacidad de escuchar, colaborar y respetar los turnos, algo esencial en cualquier entorno colectivo.

Os dejamos a continuación el vídeo con algunos momentos de la sesión:

 

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Consejería de Política Social, Salud Pública y Bienestar Animal de la Ciudad Autónoma de Melilla.