La magia y la memoria de las mujeres marcan el trimestre en el CEIP Miramontes de Extremadura

 

En el CEIP Miramontes de Extremadura, el trimestre junto a José Antonio López Almodóvar (MagoJoz), artista de magia, deja una imagen clara: el arte puede abrir la puerta a contenidos que exigen atención, memoria, reflexión y participación. Las fotografías remitidas por el centro permiten ver varias escenas de ese trabajo compartido en el aula, donde la magia no aparece solo como un efecto visual, sino como una herramienta para pensar, observar y aprender en grupo.

Una parte de las sesiones se ha centrado en el tema de la mujer. En las imágenes se ve al alumnado trabajando con una pizarra digital en la que aparecen nombres de figuras femeninas como Rosalind Franklin, Cleopatra, Hipatia, Ada Lovelace, Marie Curie, Virginia Woolf, Clara Campoamor, Simone de Beauvoir, Rosa Parks o Benazir Bhutto, junto a distintas aportaciones y descripciones que el grupo va relacionando. Esa dinámica convierte la sesión en un espacio de investigación, asociación de ideas y construcción de memoria colectiva.

 

 

Junto a ello, las fotografías muestran también momentos de magia en torno a una mesa, con cartas y con el grupo reunido alrededor del artista. Ahí se aprecia otra de las claves del trabajo de MagoJoz: la capacidad de captar la atención y convertir el asombro en una vía para implicarse en la actividad. El arte se relaciona aquí con lo que se ha hecho de una manera muy directa. La magia no se queda en el truco, sino que sirve para activar la curiosidad, favorecer la escucha y hacer que niños y niñas entren en la propuesta con una disposición distinta.

 

 

Eso es precisamente lo que da sentido a este resumen del trimestre. Por un lado, el alumnado ha trabajado contenidos vinculados a mujeres relevantes de la historia, la ciencia, la literatura, la filosofía o la política. Por otro, lo ha hecho desde un lenguaje artístico que introduce juego, sorpresa y participación. En vez de separar conocimiento y creación, la sesión los pone en relación.

Las imágenes del trimestre dejan ver también un trabajo de exposición oral y de intervención en el aula. Hay niños y niñas que salen a la pizarra, que observan, que comparan y que participan en la construcción de las respuestas. Esa dimensión compartida refuerza el valor educativo de la propuesta: aprender no consiste solo en recibir información, sino también en atreverse a intervenir, probar y pensar junto a los demás compañeros y las demás compañeras.

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, la Consejería de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, a la Vicepresidencia y Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.