
Durante las sesiones en el CEIP Miguel de Unamuno de Madrid se ha trabajado la escucha activa y la expresión a través del cuerpo. Al finalizar los ejercicios, tanto niños como niñas y, en algunas sesiones, las familias, han compartido con el resto del grupo sus sensaciones, identificando emociones surgidas durante el proceso. Este espacio de puesta en común ha permitido fomentar la comunicación y el respeto por las diferentes formas de expresión. La intervención también ha promovido el reconocimiento de las capacidades propias y ajenas, valorando las diferencias y enriqueciendo el trabajo conjunto. La artista de danza Rosa Castillo nos comentaba lo siguiente:
Según la valoración final por parte del alumno, todas las actividades propuestas han sido de buen agrado para ellos, siempre motivadas para aprender nuevas danzas y dinámicas de movimiento diferentes.
En general, los niños y niñas exteriorizan sus emociones a lo largo de la intervención, comunicando al resto del grupo sus sentimientos cuando finaliza el espacio de movimiento.
En todo momento se ha valorado el trabajo individual y grupal, aceptando las posibilidades y limitaciones de los demás; resaltando la riqueza que aporta el compartir las dinámicas con otros miembros del grupo.
Se ha conseguido que las puestas en común sean más fluidas y con mayor número de participantes a la hora de comunicar ideas, sentimientos, y valoraciones, fomentando de esta manera el juicio crítico ante las propuestas ajenas, tanto verbales como de movimiento.
El trabajo desarrollado en esta sesión permite fortalecer competencias que van más allá del movimiento físico. La práctica artística en el entorno educativo favorece el desarrollo de la empatía, la cooperación y el pensamiento creativo. Asimismo, estos encuentros ofrecen la posibilidad de adquirir herramientas para la gestión emocional, facilitando que niños y niñas encuentren un espacio donde expresarse libremente y sin juicio.
Este proyecto ha sido posible gracias al Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, a la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.




