

El agua es fuente de vida. Es un elemento esencial para que ésta exista. De hecho, las misiones espaciales lo primero que buscan es este elemento en cualquiera de sus estados.
El ser humano no puede vivir sin agua. Por eso hay que cuidarla, una lección especialmente relevante en un país como el nuestro que atraviesa una importante sequía que ha llevado a niveles de alerta y restricciones en algunas zonas.
Pero el ciclo del agua es eso, un ciclo, depende de muchos factores. Y es que el Medio Ambiente es una cadena de acontecimientos que dependen de equilibrios frágiles en multitud de ocasiones y en el que la acción humana tiene mucho que ver.
El deterioro de los ecosistemas, las talas e incendios forestales, el desperdicio de agua, etcétera, son elementos que contribuyen a la escasez de lluvias y a la falta de un recurso que es vital.
Por eso, el primer paso para revertir el proceso, es la educación.
Que las nuevas generaciones sean conscientes de la necesidad de cuidar la naturaleza es uno de los objetivos del programa ERG Next Generation que desarrolla la Fundación Yehudi Menuhin (FYME) en colaboración con ERG, empresa puntera en energías renovables con presencia en numerosos países europeos.
En esta labor pedagógica a través del arte, y hablando de agua, os presentamos la experiencia que se ha llevado a cabo en el CEIP Miguel Hernández de San Fernando de Henares en Madrid. De la mano de Rosa Castillo, los más pequeños de los alumnos y alumnas del centro, han aprendido y comprendido la vital importancia del agua a través de varias de las sesiones desarrolladas mediante el uso de la metodología MUS-E que aplicamos al programa.
Así nos resume la propia Rosa el trabajo realizado:
“En estas sesiones reflexionamos acerca de la presencia del agua en nuestras vidas, de sus usos, sus beneficios y de la importancia de su buena gestión.
Hablamos sobre la lluvia, la sequía y el uso responsable del agua.
Como hilo conductor utilizamos una tela de lycra de color azul (“agua”), con dimensiones suficientes para que podamos realizar diferentes dinámicas lúdicas y divertidas.
Como complemento, abordamos también la importancia de una vida saludable, bebiendo mucha agua, comiendo todo lo que mamá nos ponga en el plato, jugar mucho con tod@s los compañero-as, y después, a descansar.”
Conocer y comprender aquello que queremos aprender es el primer paso para realizar el cambio que el planeta necesita de nosotros. Y los niños y niñas de hoy son los que deberán llevarla a cabo en el futuro. Ésa es la responsabilidad de proyectos como éste.
El programa ERG Next Generation es posible gracias a la colaboración de la empresa ERG a través de su responsabilidad social, su compromiso y el de sus empleados son el Medio Ambiente y conseguir una transición energética que garantice el bienestar. También colaboran la Consejería de Educación, Universidades Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, la Consejería de Políticas Sociales, Familias, Igualdad y Natalidad de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.





