En el CEBIP Antonio Machado de Majadahonda los chicos y chicas imaginan su pueblo ideal

 

Imaginar cómo sería el lugar en el que nos gustaría vivir es también una forma de aprender a convivir. ¿Qué necesita realmente una comunidad para funcionar? ¿Qué deseos aparecen cuando lo esencial está cubierto? Estas preguntas han guiado las sesiones MUS-E desarrolladas en el CEBIP Antonio Machado de Madrid junto a Ramiro Adrada, artista de audiovisuales, en un proceso creativo centrado en la búsqueda de un “pueblo ideal”.

 

 

Tal y como se recoge en la información remitida:

Reflexionamos con todo el alumnado sobre los espacios ideales en los que convivimos o nos gustaría convivir, haciendo especial incidencia sobre aquellas cosas que necesitamos y aquellas cosas que queremos, y la necesidad de cubrir primero lo que necesitamos y luego lo que queremos (necesitamos un hospital, queremos una piscina; necesitamos comer, queremos espaguetis, etc.), viendo la necesidad de cosas tan básicas como agua, naturaleza, un techo donde vivir, seres que nos ayuden, protejan o cuiden, sanidad, educación, etc.

Posteriormente, pasamos a la construcción de un espacio ideal, en donde los alumnos y alumnas hablaron de las personas y de lo que ocurre en dicho espacio si fuera ideal: no hay peleas, las personas se ayudan, hay paz, cariño, amor, etc.

La creación de la maqueta corrió a cargo de todos los alumnos del centro, creando una obra colectiva desde 3 años de Infantil hasta sexto de Primaria, repartiendo funciones en base a la dificultad de las mismas, fomentando el sentimiento de pertenencia y con la ayuda imprescindible del profesorado del centro. El trabajo se encuentra expuesto en la entrada del centro y nos servirá de material para las siguientes sesiones, en donde el hilo conductor será el sector primario de la economía. Con ello planteamos un trabajo de sostenibilidad y equilibrio con el medio ambiente.

 

El resultado ha sido una maqueta colectiva que representa ese pueblo imaginado, visible para toda la comunidad educativa. Más allá del objeto final, el valor del proceso reside en el diálogo, la toma de decisiones compartidas y la reflexión conjunta sobre cómo queremos vivir:

 

 

Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, de la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies y al Ayuntamiento de Majadahonda.