
La preparación de una actuación no empieza el día en que se sube a escena. Empieza mucho antes, en cada sesión en la que el cuerpo escucha, el grupo se coordina y una idea va tomando forma a través del movimiento. Por eso, el trabajo previo al Día MUS-E no puede entenderse solamente como un ensayo técnico: es también un proceso artístico en sí mismo, una parte esencial de lo que se construye dentro del centro.
Eso es lo que ha ocurrido a lo largo del segundo trimestre en el CEE Antonio Tomillo de Zafra, donde Chintia Pérez Zamora, artista de danza, ha seguido desarrollando con el alumnado dinámicas que unen movimiento, ritmos y danza, al tiempo que se ha avanzado en el montaje de coreografías de cara a la actuación del Día MUS-E.
La propuesta mantiene una línea de trabajo clara en la que el arte se relaciona de forma directa con la vida cotidiana del centro. El movimiento aparece como una vía para comunicarse, organizarse en grupo y encontrar una manera compartida de expresarse. Los ritmos ayudan a estructurar la atención, a reconocer secuencias y a sostener una dinámica común. Y la danza, al reunir todo ello, se convierte en un lenguaje desde el que cada niño y cada niña pueden formar parte de una creación colectiva.
En este sentido, el montaje de las coreografías tiene un valor que va más allá de la actuación final. Preparar el Día MUS-E implica recordar pasos, ajustar tiempos, escuchar a los compañeros y a las compañeras, reconocer el espacio y repetir una secuencia hasta que el grupo la hace suya. Ese trabajo previo es ya una experiencia artística completa, porque en él se ponen en juego la constancia, la presencia y la relación con los demás.
Además, según las palabras remitidas desde el centro, estas sesiones siguen siendo una fuente de motivación tanto para el alumnado como para los docentes. Ese dato no es menor. Cuando una propuesta artística se sostiene en el tiempo y sigue generando deseo de participar, de interactuar y de crecer juntos y juntas, se confirma que el arte ha encontrado un lugar real dentro del proceso educativo.
Este programa es posible gracias a la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.


