
No todo ocurre cuando se abre el telón. Antes de salir al escenario hay un tiempo que casi nunca ve el público, pero que también forma parte del arte: la espera, los nervios, la concentración, las miradas entre unos y otras, la alegría contenida y esa sensación de estar juntos y juntas justo antes de comenzar. A veces conviene mostrar también ese momento. Porque ahí se ve otra parte del trabajo: la del grupo que se prepara, se acompaña y se sostiene.
Todo esto lo han vivido los chicos y chicas del CRA Tierra de Barros de Badajoz, que experimentaron estos momentos de nervios e ilusión antes de pisar el escenario en el Día MUS-E. Sus caras lo dicen todo: emoción, decisión, confianza… son algunas de las emociones que se tienen antes de dar ese gran paso y subirse a un gran escenario a mostrar todo lo trabajado y aprendido. Es aquí, en este momento, cuando todos y todas aparecen preparados y preparadas, con nervios, pero también muy felices por todo lo construido hasta llegar a ese momento.
La danza, junto con la artista de esta disciplina Esther García, no se reduce al instante en que el grupo actúa delante del público. También está en los ensayos repetidos, en la memoria del cuerpo, en la escucha del ritmo, en la confianza con los demás compañeros y las demás compañeras y en la capacidad de esperar juntos y juntas sabiendo que cada uno y cada una forman parte de una creación común. Ese tiempo previo también educa: enseña a acompañar, a sostener la emoción y a entender que el escenario no se construye en soledad.
Pero, lo más importante es lo que esta imagen deja ver: un grupo unido antes de salir, compartiendo un momento de tensión y de ilusión que solo tiene sentido porque hay un trabajo colectivo detrás. Y el vídeo, con un fragmento de la coreografía en uno de los últimos ensayos, permite asomarse a ese proceso en movimiento, a ese tramo final en el que la pieza ya empieza a tomar forma y a asentarse.
Hay una idea importante en todo ello. Muchas veces disfrutamos de la muestra final, del baile ya presentado, de la escena resuelta. Pero lo que no se ve también cuenta. Cuenta el ensayo, cuenta el nervio, cuenta el apoyo del grupo. Cuenta saber que juntos y juntas se puede. En esa espera antes de salir, en ese instante compartido, también está el sentido del trabajo artístico.
La danza vuelve a mostrar que el arte no solo brilla en el escenario. También vive en ese momento previo en el que el grupo respira, se mira y se prepara para dar lo mejor de sí.
No te pierdas algunos de los mejores momentos del ensayo:
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, a la Vicepresidencia y Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia de la Junta de Extremadura, la Diputación de Badajoz y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante los programas EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.