El IES Rafael Frühbeck de Burgos de Leganés reflexiona con dibujos rotatorios sobre cómo construir desde el arte colaborativo

Las sesiones MUS-E desarrolladas en el IES Rafael Frühbeck de Burgos, en Leganés (Madrid), han girado en esta ocasión en torno a la importancia del trabajo colaborativo, no solo como herramienta artística, sino también como práctica educativa y vital. El alumnado ha experimentado en primera persona cómo su participación activa —o pasiva— puede contribuir a construir o destruir tanto en el plano creativo como en el social.

Tomando como punto de partida el arte colaborativo, donde las obras no pertenecen a una sola autoría sino al proceso colectivo —como ocurre en proyectos como The Obliteration Room de Yayoi Kusama—, se planteó un taller plástico en el que las creaciones iban pasando de unas manos a otras, sin una estructura fija. A veces contaban con mucho tiempo para intervenir, otras apenas con unos segundos. El reto no era solo técnico, sino sobre todo actitudinal: observar lo que había llegado hasta sus manos, interpretar o intuir la intención anterior, y decidir si proseguir esa línea, redirigirla o sabotearla. Cada elección revelaba un posicionamiento.

Tal como indica Ramiro Adrada, artista de audiovisuales en el centro, la propuesta partía de una reflexión profunda:

 

La frase ‘construyes o destruyes’ hace referencia a la idea de que cada palabra y acción que se realiza tiene un impacto positivo o negativo en uno mismo y en los demás. Se trata de una reflexión sobre la importancia de elegir conscientemente cómo se interactúa con el mundo para fomentar el crecimiento y la armonía, en lugar de la negatividad y el conflicto.

En este contexto, «construir» implica edificar, fomentar el bienestar, la confianza y el progreso, tanto a nivel individual como en las relaciones interpersonales. «Destruir» implica, por otro lado, dañar, generar malestar, romper la confianza y obstaculizar el crecimiento.

La frase invita a la reflexión sobre la propia conducta y a la búsqueda de un enfoque más constructivo en las interacciones cotidianas, tanto en el ámbito personal como en el profesional

En este taller los dibujos iban pasando de una mano a otra a diferentes velocidades y unas veces con mucho tiempo para dibujar y otras con muy poco tiempo, de manera que los chicos y chicas debían de continuar el dibujo que llegaba a sus manos, reflexionando sobre si tenemos una actitud, pasiva, destructiva o constructiva y si esa actitud en ocasiones depende de lo que tenemos alrededor.

 

Una reflexión que se trasladó a la práctica con una dinámica que exigía, además de habilidad gráfica, empatía, escucha activa y pensamiento lateral.

Este ejercicio ha servido para visibilizar cómo nuestras decisiones en grupo afectan al resultado común, y cómo cada gesto puede sumar o restar en la convivencia diaria.

El resultado visual de este taller, repleto de creatividad, sorpresas y conexiones inesperadas, ha quedado recogido en el vídeo que compartimos con vosotros y que refleja todo lo que se vivió en el aula.

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid,  la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales  de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Leganés y el Ministerio de Derechos Sociales Consumo y Agenda 2030