El cuerpo de los chicos y chicas del CEIP Hipódromo de Melilla siempre en movimiento gracias a las sesiones de danza

 

En el ámbito educativo, es fundamental encontrar formas innovadoras y efectivas de promover el desarrollo integral de los niños y niñas. Esto implica, además de fomentar su crecimiento académico, hacerlo también con su desarrollo físico, emocional y social. En este sentido, se ve que actividades como las que implica la danza tienen un impacto positivo en la vida de los chicos y chicas, ayudándoles a desarrollar habilidades y valores esenciales que les acompañarán a lo largo de su vida.

En el CEIP Hipódromo de Melilla las sesiones de danza han demostrado ser una herramienta valiosa para mejorar la coordinación y el equilibrio de los niños y niñas. Al mismo tiempo, han proporcionado un entorno seguro y acogedor para que el alumnado pueda expresarse de manera creativa y desarrollar su individualidad.

 

 

Maribel Dimas, artista de danza, ha sido la artista que ha estado con ellos y ellas, enseñando y transmitiendo la danza para su desarrollo y aprendizaje. Tras las sesiones, Maribel nos cuenta cómo ha influido, de manera positiva, la danza:

En el Colegio Hipódromo de Melilla, las sesiones de danza han transformado el aprendizaje en un emocionante viaje de descubrimiento para los niños y niñas. A través de estas actividades dinámicas, el alumno ha tenido la oportunidad de desarrollar una amplia gama de habilidades y valores esenciales.

La coordinación y el equilibrio son solamente algunos de los aspectos físicos que se trabajan en estas sesiones, permitiendo a los participantes mejorar su control corporal y conciencia espacial. Además, la danza fomenta el contacto visual y físico, creando un ambiente de confianza y colaboración entre los niños.

Estas sesiones también enfatizan la importancia de la escucha activa y la disciplina, valores fundamentales que se reflejan en cada paso y movimiento. La libertad de expresión y la creatividad son pilares de estas actividades, invitando a cada niño a explorar su individualidad en un entorno seguro y acogedor.

A través de la danza, el alumno no solo aprende movimientos, sino que también internaliza valores que les acompañarán a lo largo de su vida, convirtiendo cada sesión en una valiosa lección de crecimiento personal y social.

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Consejería de Política Social, Salud Pública y Bienestar Animal de la Ciudad Autónoma de Melilla.