El CEIP Siglo XXI de Madrid reflexiona sobre la imagen y la publicidad con arte y creatividad

 

La publicidad forma parte de nuestro día a día y, aunque muchas veces pasa desapercibida, influye de forma notable en cómo percibimos el mundo, cómo nos relacionamos y cómo construimos nuestra imagen personal. A través de los anuncios y los modelos que presentan, se transmiten cánones estéticos, roles sociales y formas de vida que rara vez se ajustan a la realidad. Estos mensajes, repetidos constantemente, pueden llegar a condicionar la forma en que nos vemos a nosotros mismos y a los demás.

Pero la publicidad también puede considerarse una forma de arte. Desde los carteles gráficos de Toulouse-Lautrec a los actuales vídeos publicitarios con gran carga visual, se ha desarrollado un lenguaje artístico propio, que combina diseño, creatividad y narración. Con esta mirada crítica y creativa, el artista de audiovisuales Ramiro Adrada ha trabajado con los grupos del CEIP Siglo XXI de Madrid dentro del marco del programa MUS-E.

Así nos cuenta el propio artista el desarrollo de la actividad:

Acercamos a los niños y niñas el mundo de la publicidad por medio de modelos de diferentes revistas, viendo cómo dichos modelos que vemos en las revistas están maquillados, peinados y retocados en muchas ocasiones, por lo que lo que vemos a veces no es real y nos dan una imagen de perfección que es difícilmente alcanzable. Mostramos este vídeo como ejemplo de lo hablado:

 


Una vez realizada esta reflexión, ofrecimos diferentes imágenes de modelos recortadas por la mitad (usamos primeros planos frontales de manera que estaban cortadas las caras o cuerpos justamente por el medio, a modo de simetría). Los chicos y chicas jugaron durante un rato como si de un puzle se tratara, buscando la simetría correcta y formando la imagen completa, para posteriormente jugar a mezclar rostros y crear nuevos retratos en donde cada mitad se correspondía con dos personas distintas (tenían que buscar imágenes que encajaran más o menos en el tamaño).
Para finalizar, seleccionaron una mitad de uno/a de los/as modelos en papel, la pegaron sobre un folio y crearon la mitad que faltaba pintándola.

Una experiencia artística que ha servido para fomentar el pensamiento crítico, la expresión creativa y la reflexión sobre la imagen corporal y los estándares impuestos. Os animamos a ver los vídeos de los distintos cursos y a reflexionar con ellos sobre cómo se construyen —y cómo podemos transformar— las imágenes que consumimos cada día:

 

El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid,  la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales  de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Derechos Sociales Consumo y Agenda 2030