
El audiovisual permite contar historias, construir personajes y transformar una idea en una narración capaz de generar reflexión. En el aula, esta herramienta resulta especialmente útil porque permite aprender haciendo: imaginar una trama, escribir un guion, pensar los espacios, interpretar, grabar y decidir cómo se va a contar aquello que se quiere transmitir.
Desde esta perspectiva, las sesiones MUS-E desarrolladas en el CEIP Ramón María del Valle-Inclán de Madrid con Héctor García Monteagudo, artista de audiovisuales, han permitido a los niños y niñas de 6.º de Primaria trabajar el cuidado del centro desde la creación de un cortometraje de ficción.
La propuesta se vinculó con el proyecto de centro y, en concreto, con la reflexión sobre la gestión de residuos, el reciclaje, el uso de las papeleras y el cuidado de los patios y espacios comunes. A partir de ese punto de partida, el grupo comenzó aprendiendo algunos elementos básicos del audiovisual de ficción: la creación del guion, los personajes, la trama, la línea de tiempo, los puntos de inflexión y la estructura clásica de inicio, nudo y desenlace.
Durante las sesiones también se abrió un proceso de debate para decidir el género del cortometraje. Se plantearon distintas posibilidades, como superhéroes, comedia, terror o musical, hasta que finalmente el grupo eligió crear una historia de terror. Desde ahí, comenzaron a construir una narración en la que una niña que no reciclaba acababa provocando la aparición de un monstruo de basura.
El guion, el diseño de personajes, el casting, las actuaciones y la grabación fueron realizados por los propios alumnos y alumnas, que se implicaron en cada fase del proceso. También pensaron cómo podrían incorporarse las animaciones, pues el monstruo se pensó que fuera una animación realizada por IA y en qué momentos de la historia debían aparecer. Por cuestiones de tiempo, el rodaje tuvo que realizarse de forma rápida y el cortometraje se encuentra todavía en proceso de montaje y postproducción para los efectos.
La experiencia permitió comprobar cómo el audiovisual puede ayudar a trabajar conceptos cercanos al día a día del centro desde una forma narrativa, creativa y participativa. Al crear su propia historia, interpretarla y grabarla, los niños y niñas pudieron tomar mayor conciencia de la importancia del reciclaje y del cuidado de los espacios comunes.
A la espera de poder compartir el cortometraje terminado, os mostramos algunas imágenes del proceso desarrollado durante las sesiones MUS-E.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y de la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies.


