
Las emociones forman parte esencial de la experiencia humana. Afectan a cómo interpretamos la realidad, cómo reaccionamos ante los demás y cómo nos situamos en el mundo. Aunque existen emociones básicas compartidas por todas las personas —como la alegría, la tristeza, el miedo o la ira—, su interpretación y vivencia varían enormemente según el contexto, la historia personal o el momento vital de cada individuo. Una misma situación puede provocar risa en una persona y angustia en otra, y eso, si no se comprende, puede generar malentendidos, distancia o incluso prejuicios.
En el CEIP García Morente de Madrid, el artista de audiovisuales Ramiro Adrada ha trabajado con el alumnado precisamente desde esta premisa: la necesidad de conocer, nombrar y compartir lo que sentimos, y hacerlo desde un lenguaje artístico, libre y abierto como es el color. Las sesiones, enmarcadas en el programa MUS-E, han ofrecido un espacio donde la emoción ha sido protagonista, pero también un motor para la creación y la conexión entre iguales. Como explica el propio Ramiro:
¿Cómo te sientes? ¿Tenemos las mismas emociones? ¿Qué sientes por sentir determinadas cosas? ¿Hay emociones buenas y/o malas o sólo hay emociones ni buenas ni malas? Tras reflexionar y compartir sobre el tema, pedimos a los grupos que, por medio del color, expresaran una emoción. En este caso, por medio de un sacapuntas y un rallador sacaban virutas de ceras, las cuales depositaban sobre un papel. Después, con otro papel encima, planchaban dichos trabajos, obteniendo estampados sobre el papel que representan las emociones que todas las personas tienen por una cosa u otra.
El proceso creativo no terminó ahí. Los trabajos se convirtieron en piezas compartidas, donde cada alumno o alumna debía intervenir sobre la imagen de otro. Esta técnica no solo fomenta el pensamiento lateral —al tener que interpretar un dibujo que no se ha iniciado—, sino que también promueve el respeto por las ideas ajenas y el trabajo en equipo, dos valores clave para la convivencia.
El resultado final es una colección de piezas únicas que hablan de lo que sentimos, de cómo lo compartimos y de cómo el arte puede ayudarnos a entendernos mejor.
Os invitamos a descubrir este proceso en el vídeo que os dejamos a continuación:
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Derechos Sociales Consumo y Agenda 2030




