
Cuenca es ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1996 gracias a su emplazamiento geológico y a los hitos históricos que habitan en sus calles, plazuelas y pasadizos. Un patrimonio que excede lo monumental y se refleja en las tradiciones, leyendas, danzas, bailes y músicas de toda la provincia.
Para preservar este legado, la Fundación Yehudi Menuhin España promueve y da continuidad al proyecto DINAMIZ-ARTE Cuenca Tradicional con el fin de trasladar a los escolares de la ciudad el conocimiento del patrimonio material e inmaterial de su propia tierra, incorporando nuevos contenidos que se reformulan a partir de la experiencia y las propuestas recogidas en evaluaciones anteriores.
En esta edición los niños y niñas, guiados por el acervo tradicional de la provincia, retomarán la dinamización del casco antiguo de la ciudad para bailar en los lugares más emblemáticos y representar una historia poblada de leyendas, que ayudarán a interiorizar los valores actuales entre las nuevas generaciones desde un pasado y presente compartido. De esta manera, los más jóvenes recuperarán la memoria cultural y artística de sus abuelas y abuelos, convirtiéndose en transmisores activos, porque la memoria de lo que fuimos, se refleja en lo que somos y es fundamental no olvidar las raíces de nuestra identidad.
La cultura es todo lo que constituye nuestro ser, configura nuestra identidad y garantiza que el ser humano sea inclusivo y equitativo. La salvaguardia y la promoción de la cultura y el arte son dos fines de por sí y, al mismo tiempo, otros tantos medios para contribuir directamente a la consecución de los Derechos Humanos y los retos que persigue la Agenda 2030: lograr ciudades seguras y sostenibles, fomentar el crecimiento económico y el trabajo decente, reducir la desigualdad, detener la degradación del medio ambiente, lograr la igualdad de género y promover sociedades pacíficas e inclusivas.
El patrimonio cultural, tanto material como inmaterial, y la creatividad son recursos que se deben gestionar y proteger cuidadosamente porque tienen un efecto acumulativo, los dos pueden ser elementos impulsores y facilitadores de una educación en valores.
En esta ocasión el proyecto pretende ampliar la Red de centros educativos participantes, como espacios seguros de aprendizaje y convivencia en la diversidad, donde se cimentan las actitudes de respeto, valoración, protección, conservación y difusión turística del mismo, de conformidad con las Resoluciones 33/20 de 2016 y 37/17 de 2018 del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y la Agenda 2030 con el ODS 11 en su meta 4 “Redoblar los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural y natural del mundo”.
La idea es tejer una red de acción práctica que dinamice al mayor número posible de centros educativos de primaria y secundaria y que incluya al resto de la comunidad educativa y sociedad en general, para que docentes, niños, niñas, jóvenes, adolescentes y familias se conviertan en divulgadores y corresponsables activos de su cultura, con el fin de que perdure en el tiempo y no se pierda el legado de generaciones predecesoras.
Para ello se aplicará la metodología MUS-E, en la que se utiliza el arte como herramienta y recurso pedagógico emocional que dinamiza una intervención social inclusiva y una ciudadanía activa empoderada, recogiendo la necesidad no sólo de informar y formar, sino de sensibilizar y pasar a la acción, porque “No es lo que se dice, sino también lo que se hace y el cómo, que es la clave para la transformación”.
Este programa es posible gracias a la colaboración del Consorcio Ciudad de Cuenca, el Ayuntamiento de Cuenca y la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.