
En el contexto de los programas EnRedArte, los alumnos de 1º de ESO del IES Alonso Orozco de Oropesa (Toledo) han realizado una reflexión, en forma de vídeo, por la reciente DANA que ha asolado la Comunidad Valenciana. Este trabajo ha sido llevado a cabo bajo la dirección del artista de artes escénicas Mario Marcoll.
El proyecto se inspira en un poema de la activista sudanesa Emitithal Mahmoud, que aborda los impactos del cambio climático en todo el mundo y reflexiona sobre cómo podemos actuar para mitigar sus efectos. Este enfoque literario ha servido de base para que los estudiantes expresen sus emociones y reflexiones tras la catástrofe, creando un espacio de diálogo sobre la importancia de la acción colectiva en situaciones de crisis.
Aquí el poema:
Di Baladna (Nuestra tierra) de Emtithal Mahmoud
Si estas tierras pudieran hablar, ¿nos darían las gracias, nos aplaudirían, nos dejarían en ridículo o nos rogarían? ¿Temblarían por el dolor y por la furia?
Solía hacerme estas preguntas todo el tiempo.
Cuando tenía once años, mis ojos vieron caer la casa de mi vecina.
Las inundaciones se llevaron la tierra y el barro que muchas personas utilizaban para construir sus hogares.
Vi cómo caminaba por el agua que se había apoderado de su casa, hacía lo posible por salvar lo poco que quedaba.
Nuestro país estaba sumido en el caos, y la tierra empezaba a deshacerse también de nosotros.
¿Acaso no quisieras evitar
que el siguiente tornado destruya tu casa, que tu ciudad desaparezca con el siguiente huracán, que tu pueblo padezca hambre por la sequía, que un rayo acabe con tu vida?
Las langostas en el Cuerno de África,
las inundaciones en Sudán del Sur,
las heladas en Chicago,
los incendios en California y en Australia.
La incesante amenaza de lluvia
o la interminable espera de su llegada.
Estamos al borde de un posible cambio,
un punto de quiebre que nos definirá.
Hielo o fuego. ¿Cómo acabará el mundo?
No lo sé. Tampoco quiero averiguarlo
ni en esta generación ni en la siguiente.
El trabajo ha sido realizado para reflexionar tras la catástrofe sucedida en Valencia. Además, se quiere utilizar la acción para dar visibilidad a la recaudación de fondos para ayudar a los afectados, puntos de recogida y ayuda cerca de la zona y lugares donde los adolescentes y familiares pueden realizar labores de voluntariado.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de la Consejería de Bienestar Social de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies , del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%


