
En el CEIP Juan Güell de Extremadura, el trabajo desarrollado junto a Ana Martínez León (Ana Marle), artista de teatro, ha permitido que niños y niñas se acerquen a la creación escénica desde dos procesos que sostienen cualquier propuesta teatral: la construcción de personajes y la elaboración de historias. No se trata solamente de representar una escena, sino de comprender cómo nace una narración y cómo cada personaje adquiere forma, voz y sentido dentro de ella.
Eso es precisamente lo que se ha trabajado en las sesiones. Por un lado, la creación de personajes se ha abordado desde el juego y desde la experiencia corporal, permitiendo que niños y niñas exploren aspectos físicos, emocionales, sociales y creativos sin separarlos del disfrute de la actividad. Por otro, la elaboración de historias se ha desarrollado en pequeños grupos, respondiendo a preguntas que ayudan a dar claridad y estructura a una narración: quién aparece, qué busca, qué obstáculos encuentra, dónde sucede todo y cómo termina.
El teatro ofrece una vía para imaginar, ordenar ideas, dar forma a emociones y compartir con los demás compañeros y las demás compañeras un proceso creativo que necesita escucha, acuerdo y expresión.
La propia Ana Marle lo explica así:
Durante la preparación de las historias, la creación de los personajes se hace desde un enfoque que integra tanto los aspectos físicos, emocionales, sociales y creativos, pero siempre de una forma lúdica. Los niños y las niñas se acercan a los personajes desde el juego y la experiencia corporal, y no desde un análisis complejo.
Así vamos construyendo un personaje con su identidad, su aspecto físico, su voz, su personalidad, sus gustos e intereses y, por supuesto, también sus miedos y dificultades.
La creación de historias requiere mucha imaginación y creatividad, pero también hay que analizar elementos fundamentales para que una narración sea comprensible y dinámica. A través de preguntas, en grupos pequeños se van dando respuesta a los diferentes aspectos: qué personajes aparecen en la historia, cómo son, qué buscan o qué objetivo tienen, qué impide que lo consigan, dónde se desarrolla, tanto en el aspecto temporal como espacial, y cómo termina…
Al terminar, cada grupo contaba la historia al resto de compañeros y compañeras y se las intercambiaban para representarlas.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, a la Vicepresidencia y Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.