Cortos para no cortar los DDHH: una cultura de convivencia para la defensa de los Derechos Humanos

Los centros educativos y las familias que participan en el proyecto Cortos para no cortar los Derechos Humanos enseñan junto a los artistas de la Fundación Yehudi Menuhin a los niños, niñas, jóvenes y adolescentes a convivir y a relacionarse con los demás en un proceso artístico que se desarrolla  promoviendo una “cultura de convivencia”, en los que se representan los distintos Derechos Humanos y los principios de justicia, libertad, solidaridad, participación, responsabilidad personal y colectiva.

Indicar que se esta reforzando  desde la práctica por el respeto a los derechos humanos y a las minorías, promoviendo en los respectivos entornos del alumnado, comportamientos y actitudes que favorezcan el desarrollo personal, socio-afectivo e intelectual de los alumnos y alumnas en esa “cultura de paz”.

Favorecer la “cultura de convivencia” no es sólo competencia de los centros educativos sino también de las familias, ya que las relaciones de convivencia que se producen dentro de la comunidad educativa hay que estudiarlas y analizarlas dentro del contexto social en el que se producen y se encuentran los jóvenes estudiantes.

La convivencia es un proceso dinámico que se genera también dentro de la institución educativa e involucra a todos sus miembros, incidiendo significativamente en la personalidad del alumnado y sus experiencias sociales, así como su visión e interpretación del entorno social en el que se encuentra.

El programa Cortos para no cortar los Derecho Humanos es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.