La música es un lenguaje universal que, más allá de las fronteras y barreras lingüísticas, tiene el poder de conectar a las personas y fomentar la convivencia. Estilos musicales como el country, el flamenco, el fado, y muchos otros, no solo son parte de las tradiciones culturales de diversas regiones del mundo, sino que también se han internacionalizado y universalizado, permitiendo a las culturas compartir sus emociones y tradiciones a través del arte.
El arte, en todas sus disciplinas, juega un papel fundamental en la integración social, y las sesiones en las que se incluyen a las familias son especialmente enriquecedoras, creando espacios de aprendizaje y disfrute compartido. Con motivo del 25 aniversario de la Fundación Yehudi Menuhin España, se ha lanzado la campaña «EnRedArte – Música y Voces por la Paz», que subraya la importancia de la música como herramienta de convivencia. Esta campaña se basa en la creación de una canción que invita a la reflexión sobre la paz, la convivencia y el respeto mutuo.
En el CEIP Vicente Risco de Vigo, Galicia, las familias se han sumado a esta propuesta participando en una sesión de danza con la artista Mercedes Prieto. Según nos cuenta Mercedes:
Con las familias hemos presentado la coreografía preparada en cada clase del himno de los 25 años del MUS-E en España. También hemos bailado juntos algunos bailes sencillos con mucha interacción para que se divirtiesen y tuviesen un momento de expresión a través de la música. Ha sido muy bonito poder compartir estas buenas prácticas con las familias, la mayoría migrantes. Este mes también hemos trabajado un repertorio de danzas tradicionales de diferentes lugares del mundo intentando pasar por algunos de los países de donde vienen los chiquillos. Por ejemplo de Perú, Rusia, Ucrania, Colombia, entre otros.
Este tipo de actividades demuestra cómo el arte, y en este caso la danza, no solo acerca a las familias, sino que también es una excelente herramienta para promover la convivencia, la integración y el respeto por la diversidad cultural.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional de la Xunta de Galicia, a la Consellería de Política Social e Igualdade de la Xunta de Galicia y a la Fundación Paideia Galiza



