
En el CEIP Miguel Bordonau de Burjassot (Valencia), y gracias al programa MUS-E, se ha favorecido el encuentro y la relación entre el alumnado de 6º de Primaria, propiciando vínculos que trascienden el propio centro educativo.
Las artes escénicas y en particular el teatro, con María Colomer y Susu Benítez, especializadas en estas disciplinas, se han convertido en la herramienta que ha acompañado al alumnado en su proceso de adaptación a una nueva etapa vital. Los niños y niñas afrontan un momento de transición especialmente significativo: el paso de la Educación Primaria a la Educación Secundaria, con los cambios que ello implica en el centro educativo, el profesorado, las asignaturas y el grupo de compañeros y compañeras.
A través del juego dramático, la expresión emocional y la improvisación, el alumnado ha podido compartir libremente sus inquietudes, expectativas y dudas ante un futuro ya muy cercano. El abanico de emociones que emergió fue amplio y diverso: curiosidad, sorpresa, vergüenza, miedo, incertidumbre, inquietud, preocupación, entusiasmo, asco, indiferencia, nostalgia, alegría, inseguridad e ilusión.
Esta experiencia, concebida desde el juego y la participación, reunió a más de un centenar de niños y niñas de cuatro centros educativos de la localidad: el CEIP San Juan de Ribera, el CEIP El Pouet, el CEIP Miquel Bordonau y el CEIP Fernando de los Ríos. Las sesiones permitieron poner en valor la convivencia, el respeto y la escucha activa, generando un espacio donde cada alumno y alumna pudo sentirse escuchado, reconocido y sostenido por el grupo.
Jugar, crear y compartir se convirtieron en el punto de partida para emprender juntos un nuevo camino. El encuentro ofreció la oportunidad de comenzar a construir futuras relaciones de amistad y compañerismo antes de iniciar la nueva etapa educativa, favoreciendo una transición más cercana, segura y humana. Sirvió para que pudieran emprender su viaje con sus maletas cargadas de positividad.
Desde la Fundación Yehudi Menuhin situamos el foco en la importancia de reconocer y expresar las emociones, así como de participar activamente en la vida colectiva. Cada experiencia compartida confirma que el arte constituye una poderosa herramienta para favorecer el desarrollo personal, fortalecer la convivencia y avanzar hacia una sociedad más justa, inclusiva y guiada por los valores.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Conselleria d’Educació, Cultura, Universitat i Ocupació de la Generalitat Valenciana, la Vicepresidència Primera i Conselleria de Servicis Socials, Igualtat i Vivienda de la Generalitat Valenciana y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.


