Circo, encuentro y comunidad: una experiencia artística entre Pfaffenhofen y el CEIP Manuel Azaña de Madrid

 

Durante este trimestre, el CEIP Manuel Azaña, de Madrid, ha acogido al alumnado del centro Adoloh Rebel, procedente de Pfaffenhofen, en el marco de un intercambio educativo en el que el arte ha sido el punto de encuentro. Dentro de esta experiencia, se han desarrollado una serie de talleres de circo comunitario impartidos por Jorge Ávila Antelo, integrados en el Programa MUS-E de la Fundación Yehudi Menuhin España y en la línea de trabajo del circo “Ánimo”.

Las sesiones, dirigidas a un grupo de alumnos y alumnas de educación especial, se han convertido en un espacio compartido donde el juego, el cuerpo y la creatividad, han permitido generar vínculos más allá del idioma o las diferencias culturales. A través de dinámicas circenses adaptadas, los chicos y chicas han explorado el equilibrio, la coordinación y la expresión, pero sobre todo han construido confianza y sentido de grupo.

 

 

El circo comunitario ha funcionado como un lenguaje común: una forma de relacionarse basada en la escucha, el apoyo mutuo y la presencia. En cada ejercicio, en cada intento compartido, se ha ido tejiendo una experiencia colectiva donde cada alumna y alumno encontraba su lugar, su ritmo y su manera de participar.

Estas actividades han estado orientadas a fomentar la convivencia, la interculturalidad y la cohesión grupal, generando un espacio en el que la diversidad se vive como una oportunidad. Desde lo lúdico y lo creativo, se han propiciado situaciones de encuentro donde el error forma parte del aprendizaje y donde cada logro, por pequeño que sea, se celebra en común.

La propuesta conecta directamente con los objetivos del Programa MUS-E, que entiende el arte como una herramienta para el desarrollo emocional, la inclusión y la construcción de comunidad. En este contexto, el intercambio entre centros no solo ha sido una experiencia educativa, sino también una vivencia significativa donde el arte ha actuado como puente entre realidades distintas. Porque a veces, compartir un juego, sostener un objeto en equilibrio o atreverse a probar algo nuevo juntas es también una forma de encontrarse.

 

 

 

Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.