
En el Día Universal de la Infancia, el grupo de docentes del IES Barrio Loranca de Fuenlabrada ha asistido a la formación que la Fundación Yehudi Menuhin España les ha facilitado dentro del proyecto Avanzando juntos en la defensa de los derechos efectivos de género, identidad y orientación sexual en personas en riesgo de exclusión, que desarrollamos bajo el nombre de Avanzando en Derechos y Diversidad y que está financiado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (línea ODH). En esta sesión, el profesorado se ha acercado al tema de los derechos humanos en un mundo globalizado y ha adquirido herramientas pedagógicas para trasladarlo al aula mediante un laboratorio de expresión corporal y danza.
Durante la formación, el profesorado ha debatido sobre la imposición y la transmisión de los rasgos culturales de un grupo y ha reflexionado en relación con el contexto social actual, en el que las personas están adscritas a diversos grupos y la construcción del sentido de pertenencia se vuelve más compleja. A través de sus múltiples interacciones cotidianas, los sujetos van seleccionando repertorios culturales que responden a sus intereses y aspiraciones personales, así como a las exigencias sociales. De este modo, la identidad colectiva aparece como una construcción subjetiva y cambiante.
También se ha trabajado cómo, en función de las necesidades e intereses propios de cada etapa vital, las personas empiezan a integrarse en una variedad de grupos en los que la socialización implica el aprendizaje de formas culturales y sociales heterogéneas. Esto permite pasar de un grupo a otro con relativa facilidad en algunos ámbitos, pero no sucede lo mismo cuando hablamos de cambiar actitudes o comportamientos aprendidos en el seno familiar. Ahí es donde la reflexión educativa y el trabajo artístico cobran especial sentido.
Por último, se ha abordado la identidad colectiva como identidad cultural, partiendo de una idea central: no hay sociedad sin cultura. La formación de una sociedad conlleva la formación de su cultura, y esta surge en el propio proceso de constitución del grupo y en sus experiencias compartidas. Esto implica que la identidad no aparece de forma espontánea, sino que se construye a partir de la cultura que posee una comunidad en un contexto social determinado.
Con este tipo de acciones, el proyecto sigue reforzando una línea de trabajo en la que arte, educación y derechos humanos se enlazan para ofrecer herramientas útiles al profesorado y abrir espacios de análisis sobre convivencia, diversidad e inclusión.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación a través de la Dirección General de Naciones Unidas, Organismos Internacionales y Derechos Humanos de la Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores y Globales y la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid.