Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026: el CEIP República de Brasil y el CEIP Marcelo Usera de Madrid llevaron el circo a otros espacios desde la solidaridad

 

Seguimos recuperando en este Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible algunas de las experiencias que han formado parte del recorrido de participación social y voluntariado de la FYME. En esta ocasión volvemos al curso 2016-2017 para recordar un microproyecto desarrollado con los niños y niñas del CEIP República de Brasil y del CEIP Marcelo Usera, dos centros educativos de la Comunidad de Madrid, que utilizó el arte circense como punto de partida para trabajar la solidaridad y la convivencia.

Durante aquel curso, el trabajo no se quedó dentro de los propios centros. La propuesta planteaba precisamente poner en práctica lo aprendido y trasladar el arte a otros espacios de la comunidad. Los niños y niñas llevaron así el circo a un hospital, a una residencia de personas mayores y a un colegio de educación especial, compartiendo lo trabajado durante el proceso y convirtiendo la actividad artística en una forma de encuentro con otras personas.

El microproyecto formó parte del Programa de Participación y Voluntariado y se desarrolló con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. En su realización participó también Manuel Rincón, artista voluntario de la FYME, acompañando una propuesta que vinculaba de manera directa la práctica artística con los valores de solidaridad y convivencia que se habían trabajado durante el curso.

Mirar hoy esta experiencia permite recuperar una de las formas en las que el voluntariado se ha relacionado con el arte dentro del trabajo de la Fundación. En lugar de abordar la solidaridad únicamente como un concepto sobre el que hablar, el microproyecto proponía llevarla a la práctica: salir de los centros, encontrarse con otras personas y compartir con ellas una actividad artística. El circo se convertía así en el lenguaje utilizado para trasladar fuera del aula aquello que niños y niñas habían trabajado previamente.

La experiencia entre el CEIP República de Brasil y el CEIP Marcelo Usera muestra también una dimensión que iremos encontrando en otras noticias de este recorrido: la acción voluntaria vinculada a propuestas concretas y a espacios diversos. En este caso, un hospital, una residencia de personas mayores y un colegio de educación especial fueron los lugares elegidos para poner en práctica los valores trabajados durante el curso mediante el arte circense. No era, por tanto, únicamente una actividad artística dentro de dos centros, sino un microproyecto que buscaba conectar ese aprendizaje con el entorno social.

Además, esta vez contamos con un elemento que nos permite volver sobre aquella experiencia de una manera más directa. Las actividades desarrolladas durante el microproyecto quedaron recogidas en un vídeo que acompañaba la noticia original y que hoy volvemos a compartir con vosotros. En él puede verse parte del recorrido realizado por los dos centros y del trabajo construido alrededor del circo, la solidaridad y la convivencia.

 

Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.