
Recorrer el patio, explicar cómo se organiza y mostrar para qué sirve cada espacio fue el punto de partida de una experiencia desarrollada en 2025 en el CEIP Ramón María del Valle-Inclán de Madrid. Alumnos y alumnas realizaron un vídeo en plano secuencia junto al artista de audiovisuales y con el apoyo de personas voluntarias implicadas en la planificación y el desarrollo del trabajo.
La noticia recogía esta propuesta dentro de los talleres para la acción voluntaria de SolidarizArte, orientados a fortalecer la ciudadanía participativa tanto en los centros educativos como en sus barrios.
El ejercicio audiovisual permitió que los niños y niñas asumieran un papel activo. Al recorrer el patio ante la cámara debían presentar los diferentes espacios, explicar sus usos y orientar a quienes contemplaban después el vídeo. Esta manera de transmitir lo que conocían permitió introducir el concepto de mentoring como una relación basada en la guía, el apoyo y el intercambio de conocimientos y experiencias.
Las personas voluntarias desempeñaron precisamente esa función durante el proceso: acompañar sin sustituir la iniciativa del grupo y ofrecer orientación sin imponer decisiones. Su presencia se integraba en una red de colaboración de la que también formaban parte docentes y familias.
El voluntariado aparece así vinculado no solamente a la realización de una actividad, sino también a una manera de acompañar procesos educativos. Compartir conocimientos, facilitar que otras personas encuentren sus propias respuestas y contribuir a que asuman responsabilidades son también formas de poner tiempo y experiencia al servicio de una comunidad.
Durante este Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026, aquella experiencia permite poner el foco en ese papel de acompañamiento. Implicarse en un proyecto puede significar estar al lado de otras personas para facilitar su aprendizaje y favorecer que sean ellas quienes tomen decisiones, expliquen su entorno y encuentren maneras de cuidarlo y participar en él.