
Leer relaja la mente, te transporta y te lleva a otros mundos, a otras vidas, dejas se ser uno mismo para ser otro. Por eso es un ejercicio que se suele asociar a la paz de espíritu, porque nos permite cultivar la mente y relajarla al mismo tiempo.
Algo parecido ocurre con el yoga, una disciplina que está incorporada en nuestra metodología de artes por motivos similares, porque el yoga nos relaja cuerpo y mente y nos predispone a poder admitir cosas nuevas que nos ocurran.
Eso es lo que han experimentado en el CRA Lapicea dentro del marco del programa AnimArte. Animación a la lectura en el ámbito rural en el que han empleado el yoga en determinados talleres para despejar la mente y encontrar finales alternativos a historias conocidas. Obviamente no ha sido sencillo disociar lo que sabemos para llegar a un nuevo camino, de ahí que las técnicas de relajación, de desbloqueo mental y espiritual nos permitan ejercitar el pensamiento lateral, responsable de buscar respuestas imaginativas a cuestiones concretas.
Una interesante iniciativa que compartimos:
El programa se realiza gracias a la colaboración del Ministerio de Cultura y Deporte a través de su Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura