
La adaptación de obras literarias a medios audiovisuales como el cine, las series o incluso los videojuegos ha demostrado ser una potente herramienta para acercar la lectura a nuevos públicos. No se trata de elegir entre leer o ver, sino de establecer puentes entre ambas formas de narrar, permitiendo a niños y niñas descubrir historias desde distintos lenguajes. Este enfoque, lejos de restar valor a los libros, amplifica su alcance, y se convierte en una excelente estrategia para fomentar el gusto por la lectura, la creatividad y el pensamiento crítico desde edades tempranas.
Desde esa premisa se ha desarrollado una preciosa propuesta en el CEIP Gesta de Asturias, dentro del proyecto “AnimArte en el entorno rural”, donde el arte se pone al servicio de la lectura para potenciar la imaginación y el trabajo colectivo. En este caso, el alumnado de 3º A, acompañado por la artista Marta Pintos, ha convertido una fábula africana en una obra audiovisual que reúne la palabra, la ilustración y la animación con una finalidad educativa y emocional.
Para ello, y adelantando un poco las palabras de Marta, han trabajado en un cortometraje del que os dejamos aquí el making of o el cómo se hizo:
Visto el trabajo, veamos qué nos cuenta Marta de las sesiones realizadas con los chicos y chicas:
Los niños y niñas de 3º A del Colegio Gesta emprendieron un viaje al corazón de África a través de una fábula llena de sabiduría y profundo humanismo que aborda la importancia de la calma para enfrentarse a cualquier problema o dificultad en la vida. Basándose en el relato de la tradición africana El elefante que perdió su ojo, del camerunés Boniface Ofogo e ilustraciones de Marc Taeger; el alumnado, mediante un gran trabajo colectivo, dibujó y coloreó los personajes y decorados, grabaron sus voces y rodaron este precioso corto animado con la técnica de stop motion.
Con la ayuda de la artista Marta Pintos, que ha aunado las disciplinas de audiovisuales y plástica, han desarrollado con creatividad, respeto, tolerancia y grandes dotes de paciencia un vídeo del que además de sentirse muy orgullosos les ha servido de instrumento de reflexión sobre el impacto tan positivo de la calma en su aprendizaje y bienestar emocional.
Esta experiencia, enmarcada en el programa AnimArte, refuerza cómo el arte no solo acompaña el proceso educativo, sino que lo transforma: desde el dibujo, la narración, la expresión oral y el lenguaje audiovisual, se abre un canal para tratar contenidos fundamentales como el respeto, la tolerancia o la empatía, al tiempo que se exploran culturas y valores de otras partes del mundo, como el África retratada en la fábula trabajada.
Os invitamos a ver el corto realizado por los niños y niñas de 3º A, una historia visual que pone voz y color a una enseñanza tan antigua como necesaria: la importancia de la calma.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Cultura a través de su Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura, la Consejería de Educación del Principado de Asturias, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.








