
La literatura está llena de la idea de dar vida a objetos inanimados, Pinocho, por ejemplo, o una de las novelas góticas por excelencia como es Frankenstein o el moderno Prometeo nos hablan, al final, del poder de la imaginación y cómo volcamos en objetos inanimados parte de nuestra personalidad. Es un poco lo que hacemos de niños con nuestros peluches favoritos, le dotamos de cierta “vida” al jugar con ellos.
Esa capacidad de imaginar y proyectar que tenemos los humanos es lo que hemos trabajado dentro del marco del programa AnimArte. Animación a la lectura en el ámbito rural con los alumnos y alumnas del CRA Río Tajo – José Manuel Oviedo de Toledo, un centro agrupado rural muy cercano a Talavera de la Reina. Esa cercanía es la que ha influido en la realización de uno talleres con los alumnos y familiares en los que después de leer atentamente a Pinocho se les ofreció el poder modelar arcilla (la zona es conocida por su cerámica) y crear figuras e incluso “personajes” o marionetas con este material con el que luego poder jugar y llevarse a casa.
De este modo ejercitamos y pusimos en práctica el poder de la imaginación así como les recomendamos que siguieran leyendo historias para fomentarla, ejercitarla y expandirla. Porque, como se les dijo, la imaginación es como un músculo, si no se ejercita se atrofia, y la lectura es una forma inmejorable de imaginar lo que estás leyendo y mantenerla en forma.
El programa se realiza gracias a la colaboración del Ministerio de Cultura y Deporte a través de su Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura


