
Cinco años consecutivos dedicando tiempo a un programa de voluntariado. Ese era el recorrido que la Fundación Desarrollo y Asistencia quiso reconocer en mayo de 2016 durante su Día de la Placa, una jornada que puso el foco en la continuidad de quienes mantienen su compromiso con la acción voluntaria a lo largo del tiempo.
Este evento de la Mención de Honor para FEVOCAM, recogía la celebración de este encuentro el 26 de mayo en la Casa del Reloj de Madrid. Durante el acto se entregaron placas a 76 voluntarios y voluntarias que habían permanecido durante cinco años consecutivos en alguno de los programas de voluntariado de la organización.
El reconocimiento alcanzó también a las familias. Siete familias vinculadas al Voluntariado Familiar recibieron igualmente una placa por su implicación, mostrando otra forma de entender esta participación: la acción voluntaria puede incorporarse también a la vida familiar y convertirse en una experiencia compartida entre varias generaciones.
La jornada incluyó además la concesión de menciones de honor a cinco entidades. Entre ellas se encontraba FEVOCAM, que recibió este reconocimiento de la Fundación Desarrollo y Asistencia. Su presidente, Jorge Hermida, fue el encargado de recoger la placa en nombre de la Federación.
Durante este Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026, recuperar aquella noticia permite detenernos en un elemento que resulta necesario para sostener cualquier proyecto de voluntariado: la continuidad. Muchas acciones necesitan personas que no solo se incorporen de manera puntual, sino que permanezcan, acumulen experiencia y mantengan su colaboración a lo largo de los años.
Reconocer esa permanencia supone también hacer visible un trabajo que en muchas ocasiones se desarrolla lejos del primer plano. Detrás de cinco años de voluntariado hay tiempo dedicado, responsabilidades asumidas y una relación mantenida con otras personas y con los proyectos en los que cada voluntario y voluntaria decide implicarse.
La celebración de 2016 puso precisamente nombre a ese compromiso y convirtió la continuidad de personas, familias y entidades en el centro de una jornada dedicada a reconocer la acción voluntaria.