Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026: Madrid celebró dos décadas de Voluntarios por Madrid desde el arte, la diversidad y el medioambiente

 

Cerca de 400 personas se reunieron el 13 de septiembre de 2025 en el Parque Eva María Duarte de Perón para celebrar el 20.º aniversario de Voluntarios por Madrid. Dos décadas de recorrido que convirtieron aquella jornada en un espacio para reconocer a quienes dedican parte de su tiempo a colaborar en diferentes ámbitos de la vida de la ciudad.

Este XX Aniversario de Voluntarios por Madrid contó con un taller sobre diversidad, arte y medioambiente, y recogía un encuentro desarrollado a través de mesas informativas, talleres, espectáculos, espacios de participación y un concierto final. Diferentes entidades vinculadas al voluntariado compartieron sus propuestas durante una tarde dedicada a hacer visible esta forma de compromiso ciudadano.

La FYME participó mediante un taller de artes plásticas que planteaba una pregunta directamente relacionada con la percepción social de quienes deciden colaborar de manera altruista: ¿las personas que hacen voluntariado son “bichos raros” en nuestra sociedad?

A partir de esa idea, la actividad utilizó las diferencias y las peculiaridades personales como punto de partida para hablar de diversidad. Niños, niñas, jóvenes y personas adultas compartieron hábitos y gustos poco comunes antes de trasladar la reflexión al entorno natural. Mediante hojas de diferentes tamaños, texturas y aromas, trabajaron sobre el valor de la diversidad en los ecosistemas y la necesidad de preservar el medioambiente.

Las hojas sirvieron después para elaborar una colección de insectos artísticos, conectando la creación plástica con la idea de que aquello que es diferente también aporta valor al conjunto.

Recuperar esta jornada durante el Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026 permite mirar también hacia la continuidad. Celebrar veinte años de Voluntarios por Madrid suponía reconocer una trayectoria construida por personas que han dedicado tiempo a ámbitos como el acompañamiento, la cultura, el medioambiente o la inclusión, y por entidades que han generado espacios desde los que esa voluntad de colaborar puede convertirse en acciones concretas.

Una experiencia en la que el arte permitió hablar del propio voluntariado y recordar que formar parte de una comunidad también implica reconocer la diversidad y encontrar formas de contribuir a ella.