
El voluntariado necesita personas dispuestas a aportar tiempo, conocimientos y compromiso, pero también necesita a quienes organizan, coordinan y acompañan todo ese proceso. Detrás de cada incorporación, cada formación y cada intervención existe un trabajo menos visible que permite conectar a las personas voluntarias con los proyectos, los centros educativos y las necesidades concretas de cada actividad.
Esta dimensión quedó reflejada en el testimonio de Jesús Lerín, responsable de voluntariado y formación de la FYME, una entrevista realizada con motivo del 25 aniversario de la Fundación Yehudi Menuhin España. En ella se acercaba el trabajo de Jesús Lerín, responsable de voluntariado y formación, artista de danza y profesor de Derecho.
Su labor permite observar que gestionar el voluntariado implica mucho más que incorporar personas a una actividad. Supone organizar procesos, facilitar información, preparar formaciones, mantener el contacto con quienes colaboran, coordinarse con los centros y acompañar el desarrollo de las acciones. También requiere conocer los proyectos y sus metodologías para que cada persona pueda encontrar un espacio adecuado desde el que aportar.
Este tipo de trabajo resulta especialmente importante porque las personas voluntarias llegan con perfiles, experiencias, conocimientos y disponibilidades diferentes. Para que esas aportaciones puedan convertirse en una colaboración efectiva es necesario un acompañamiento que ayude a orientar cada incorporación, facilite herramientas y establezca vínculos entre quienes desean colaborar y los espacios en los que esa colaboración puede desarrollarse.
Junto a sus responsabilidades en voluntariado y formación, Jesús Lerín coordina habitualmente programas relacionados con los Derechos Humanos que se desarrollan en centros educativos y en colaboración con otras entidades. Su testimonio permite así comprender cómo distintas áreas de trabajo pueden conectarse y cómo la gestión del voluntariado necesita mantener una relación constante con la educación, la acción social y el trabajo en red.
Durante este Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026, recuperar esta entrevista sirve también para reconocer a quienes hacen posible que la acción voluntaria pueda organizarse y mantenerse en el tiempo. Gestionar personas, ofrecer formación, acompañar procesos y coordinar proyectos son tareas que no siempre aparecen en primer plano, pero que forman parte de la base sobre la que se construye cualquier estructura de voluntariado.