
El trabajo solidario desarrollado por Salvatore Cibelli en Marrakech continúa ampliando una línea de colaboración cultural que utiliza las artes plásticas como espacio de encuentro, diálogo y creación compartida. En el marco de Arte en Escena, su labor en Marruecos ha mantenido la relación con la Fundación Ali Zaoua y el Centro Cultural Les Étoiles de Jemaa el Fna, un entorno donde el arte se convierte en herramienta para compartir miradas entre comunidades, territorios y generaciones.
Esta nueva experiencia ha puesto el foco en el papel de las mujeres artistas en la historia del arte, tomando como referencia creadoras de distintos contextos culturales. A través del trabajo plástico, el debate y la creación en gran formato, la propuesta ha permitido vincular referentes artísticos de Suecia, España y Marruecos con reflexiones actuales sobre identidad, compromiso social, cultura y derechos.
Salvatore Cibelli resume así el proceso desarrollado:
Continuando nuestra colaboración con la Fundación Ali Zaoua del Centro Cultural Les Étoiles de Jemaa el Fna, en el marco del desarrollo iniciado con centros de Canarias para potenciar el arte y la cultura como lenguaje de encuentro, en esta ocasión, desde la fase de programación, la temática fue valorar el rol de las mujeres artistas en la historia del arte.
Tratamos artistas de tres países diferentes: Hilma af Klint, de Suecia; Maruja Mallo, de España; y Chaïbia, de Marruecos. Los grupos invitados, en su mayoría chicas comprometidas con asociaciones y movimientos culturales y sociales en defensa de los derechos de las mujeres, y algunos niños, eligieron una artista según su poética y compromiso. Por ejemplo, las chicas que trabajan en derechos laborales eligieron a Maruja Mallo por su obra reivindicativa; a Chaïbia, la marroquí, por su visión tradicionalista y conservadora; y, finalmente, a Hilma af Klint por su visión espiritual.
Los tres grupos debatieron intensamente cómo filtrar los lenguajes pictóricos de las artistas a la realidad actual de la cultura marroquí. Al final, después de realizar ideas y bocetos, plasmaron en gran formato las diferentes visiones inspiradas en las artistas citadas.
Nosotros estamos muy contentos de esta experiencia con estos grupos por su motivación, entusiasmo y habilidades creativas, y cada vez más convencidos de que entre España y Marruecos hay una gran necesidad de establecer puentes culturales que fortalezcan el diálogo y la convivencia, más aún en un momento como este.
La propuesta muestra cómo el arte puede abrir un espacio de conversación entre historias, lenguajes y realidades distintas. Al trabajar sobre mujeres artistas de diferentes países, los grupos pudieron acercarse a formas diversas de entender la creación y trasladarlas a su propio contexto desde una lectura actual.















