
El proyecto europeo Shared Identities – Identidades Compartidas, coordinado por MUS-E Hungría y desarrollado con MUS-E Alemania, la Associação Yehudi Menuhin Portugal y la Fundación Yehudi Menuhin España, reúne a centros educativos de los cuatro países para trabajar la identidad, la inclusión y la diversidad a través de las artes. Entre sus objetivos se encuentran el reconocimiento de las raíces culturales, el fortalecimiento del sentido de pertenencia y la creación de conexiones entre la escuela y su comunidad.
En el CEIP Vicálvaro, estos propósitos se han trasladado a las aulas mediante propuestas de danza, movimiento y expresión corporal adaptadas a distintas etapas educativas. La artista de danza Alba Palacios explica así el proceso desarrollado durante el curso:
Este curso, el CEIP Vicálvaro se encuentra inmerso en el proyecto europeo Shared Identities, una iniciativa que comparte con centros educativos de Hungría, Alemania y Portugal y que invita al alumnado a reflexionar sobre las raíces, la cultura y la identidad desde una perspectiva artística, participativa e intercultural.
Dentro de este marco, el programa MUS-E ha desarrollado diferentes propuestas adaptadas a cada etapa educativa, utilizando la danza, la expresión corporal y el movimiento como herramientas para descubrir quiénes somos y cómo nos relacionamos con las personas y los espacios que habitamos.
En Educación Infantil, el trabajo se ha centrado en el reconocimiento de la identidad personal a través de las emociones. El alumnado ha explorado cómo se siente en los distintos espacios del colegio, cómo influyen en su bienestar las relaciones con sus compañeros y compañeras y de qué manera las emociones forman parte de la construcción de su identidad desde los primeros años de vida.
Con el alumnado de 4.º de Educación Primaria, el proyecto ha ampliado la mirada hacia la identidad colectiva, poniendo el foco en las raíces culturales y en la riqueza de la diversidad. A través del aprendizaje de danzas tradicionales de distintos lugares del mundo, los niños y niñas han conocido otras formas de entender la cultura y han descubierto cómo las tradiciones contribuyen a construir el sentimiento de pertenencia de las comunidades.
El trabajo culminó con una experiencia que trascendió las aulas. Además de compartir las danzas con otros compañeros y compañeras del centro, el alumnado visitó una residencia del barrio, donde ofreció una muestra de las piezas trabajadas. La actividad dio lugar a un enriquecedor encuentro intergeneracional en el que las personas residentes no solo disfrutaron de las representaciones, sino que también participaron bailando y compartiendo recuerdos y experiencias relacionados con las tradiciones presentadas. Un momento de intercambio cultural y humano que puso de manifiesto cómo el arte puede tender puentes entre generaciones y fortalecer el vínculo con el entorno.
A través de este recorrido, el programa MUS-E ha vuelto a demostrar que la danza y la expresión corporal son mucho más que una forma de movimiento: son un lenguaje que permite conocerse mejor, valorar la diversidad, fortalecer el sentido de pertenencia y construir una identidad compartida basada en el respeto, la convivencia y el diálogo entre culturas.
El programa Shared Identities está cofinanciado por el Programa Erasmus + de la Unión Europea.
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En Educación Infantil, el trabajo se ha centrado en el reconocimiento de la identidad personal a través de las emociones. El alumnado ha explorado cómo se siente en los distintos espacios del colegio, cómo influyen en su bienestar las relaciones con sus compañeros y compañeras y de qué manera las emociones forman parte de la construcción de su identidad desde los primeros años de vida.