Teatro en inglés para aprender a hablar, escuchar e interpretar en el IES Rusadir de Melilla

 

Aprender una lengua no consiste solamente en memorizar vocabulario o repetir estructuras. También implica poner la voz, el cuerpo y la intención al servicio de lo que se quiere comunicar. Ahí es donde el teatro encuentra un lugar especialmente útil dentro de la escuela: convierte el idioma en una experiencia práctica y sitúa a chicos y chicas ante contextos concretos en los que hablar, reaccionar, interpretar y construir escenas con sentido.

Eso es lo que se ha trabajado en el IES Rusadir de Melilla junto a Raquel González, artista de teatro, en coordinación con las profesoras de inglés y con varios grupos de cuarto curso. La propuesta ha girado en torno a un proyecto de teatro en inglés en el que los alumnos y las alumnas escriben e interpretan, por grupos, pequeñas obras ambientadas en distintos contextos, como un hotel, un restaurante, un aeropuerto o un hospital.

La propia Raquel González lo explica así:

Con las profesoras de inglés he trabajado con varios grupos de cuarto curso. En ella desarrollamos un proyecto de teatro en inglés en el que el alumnado debe escribir e interpretar, por grupos, pequeñas obras ambientadas en diferentes contextos, como un hotel, un restaurante, un aeropuerto o un hospital. De este modo, se familiarizan de forma práctica y significativa con el vocabulario específico de cada situación.

Mi aportación desde el Programa MUS-E consiste en trabajar los aspectos teatrales, como la proyección de la voz, la conciencia y expresión corporal, la gestión emocional y la interpretación. Además, se incorporan valores relacionados con la convivencia, la inclusión y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 dentro de las historias que crean y representan.

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedarte por una Juventud Activa y una Ciudadanía Democrática.