
Empezar algo nuevo no siempre significa partir de cero. A veces significa atreverse a mover el cuerpo de otra manera, escuchar con más atención, probar un gesto distinto y descubrir que cada comienzo abre una posibilidad. En el CEIP Andrés Manjón de Ceuta, ese proceso se ha trabajado a través de la danza junto a Elsa Bendayán, artista de danza, dentro de las sesiones MUS-E.
La propuesta ha situado el movimiento como punto de partida para nuevas experiencias dentro del aula. La danza permite precisamente eso: convertir el cuerpo en una herramienta para aprender, relacionarse y ganar confianza.
Desde el centro, nos remiten las palabras de la artista que lo explica así:
La danza ha servido como punto de partida para nuevas experiencias y aprendizajes dentro del proyecto MUS-E. Durante la actividad, los niños y niñas han explorado diferentes movimientos, descubriendo nuevas formas de expresarse y de conectar con la música.
Cada paso, cada gesto y cada ritmo se han convertido en una oportunidad para disfrutar del momento, ganar confianza y dejar volar la imaginación. A través de la danza, el alumnado ha aprendido a valorar el proceso de aprendizaje, entendiendo que cada nuevo comienzo trae consigo la posibilidad de crecer, crear y compartir.
Entre sonrisas, música y mucho entusiasmo, los participantes han vivido una jornada en la que el movimiento se ha transformado en una celebración de la alegría, la creatividad y el descubrimiento personal.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la Ciudad Autónoma de Ceuta y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.