Trazo y movimiento para crear arte desde el cuerpo en el CEIP Virgen de las Mareas de Asturias

 

Cuando distintas disciplinas artísticas se encuentran, la obra deja de pertenecer a un solo lenguaje. La música puede convertirse en movimiento, el cuerpo puede generar imágenes y el espacio puede transformarse en parte de la creación. Esta combinación permite que el arte trascienda su medio habitual y provoque una experiencia más completa, tanto en quienes crean como en quienes observan.

A lo largo de la historia, muchas propuestas han nacido precisamente de esa unión entre lenguajes. El ballet “El cascanueces”, por ejemplo, combina música, coreografía, escenografía y vestuario para construir un universo escénico reconocible. “West Side Story” une danza, teatro y canción para contar una historia desde el ritmo y el cuerpo. También los móviles de Alexander Calder incorporan el movimiento a la escultura, haciendo que la obra cambie según el espacio, el aire y la mirada de quien la contempla.

Desde esta perspectiva se ha desarrollado el trabajo realizado en el CEIP Virgen de las Mareas de Asturias junto a Blanca Dacal, artista de artes plásticas. La propuesta ha unido danza, color, trazo y movimiento, convirtiendo el gimnasio del centro en un espacio de exploración corporal y creación visual desde la metodología MUS-E como nos resume la propia artista:

 

Estas sesiones de danza y expresión artística estuvieron centradas en la relación entre el movimiento, el color y el trazo como formas de creación libre y exploración corporal. 

A través de la música minimalista y de diferentes propuestas de movimiento, niños y niñas pudieron experimentar cómo el cuerpo también puede dibujar en el espacio, creando líneas invisibles a través de sus desplazamientos, gestos y recorridos. 

El gimnasio del centro educativo se cubrió de grandes papeles blancos y pinturas, permitiendo que, descalzos y descalzas, pudieran investigar el movimiento desde una experiencia sensorial, visual y artística. 

Cada desplazamiento dejaba una huella, un trazo y una forma diferente de expresión. El papel se convirtió en una extensión del cuerpo y del movimiento, generando una creación colectiva llena de ritmo, libertad y creatividad. 

Este tipo de propuestas ayudan a estimular la imaginación, la conciencia corporal y la libertad de movimiento, favoreciendo nuevas maneras de relacionarse con el espacio, el arte y las emociones a través de la experiencia directa y el juego creativo.

 

La actividad permitió que niños y niñas comprendieran el dibujo como algo más amplio que una acción realizada con la mano. En esta propuesta, dibujar también fue desplazarse, pisar, girar, seguir un ritmo y dejar una marca en el espacio. El papel recogió el resultado visible de una experiencia corporal compartida.

Desde la metodología MUS-E, este tipo de procesos favorecen la expresión, la coordinación, la escucha y la relación con el grupo. En el CEIP Virgen de las Mareas, el cuerpo se convirtió en herramienta plástica y el movimiento en una forma de creación colectiva como se muestra en el vídeo que nos han remitido y que os invitamos a ver y compartir:

 

 

Este programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación del Principado de Asturias, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia