
La Escola Marinada, situada en el distrito barcelonés de Nou Barris, ha acogido una nueva experiencia de encuentro intergeneracional a través de la metodología MUS-E de la mano del artista de circo Albert Grau. La actividad reunió a niños y niñas de 6º curso con personas mayores de un centro del barrio en una jornada dedicada al aprendizaje compartido, la convivencia y la creación de vínculos a través del arte.
Tal y como explica el propio artista:
El Mus-e sale de la escuela para juntar generaciones.
El pasado 6 de mayo realizamos un encuentro con los alumnos de 6º de la Escuela Marinada con personas mayores de un centro de Nou Barris.
Nos juntamos para jugar y aprender juntos con el circo, para compartir aprendizajes y emociones, para reir y acompañarnos.
Los alumnos ofrecieron un pequeño espectáculo en la calle y después hubo un taller de circo para todas las edades, donde los menores enseñaban a los mayores.
Es el segundo encuentro intergeneracional que realizamos este curso. El resultado es muy positivo, los alumnos han hecho vínculo con las personas mayores, han compartido poemas y historias, se han emocionado juntos.
Al final del taller hubo aplausos y mucho agradecimiento.
Se rompió la soledad y la rutina, se renovaron las energías y las ilusiones.
El MUS-E hizo posible este encuentro.
El arte no tiene fronteras.
Las imágenes de la jornada muestran a niños, niñas y personas mayores de su entorno compartiendo propuestas circenses como ejercicios de equilibrio, manipulación de palillos chinos y otras dinámicas propias de esta disciplina artística. El circo ofrece numerosas posibilidades educativas, ya que favorece la coordinación, la concentración, la perseverancia, la confianza en uno mismo y el trabajo cooperativo. Además, permite que personas de distintas edades participen conjuntamente, independientemente de su experiencia previa.
La metodología MUS-E concede una especial importancia a la participación de toda la comunidad educativa y al establecimiento de vínculos entre generaciones. Estas experiencias permiten crear espacios de encuentro donde compartir conocimientos, recuerdos, emociones y formas de entender el mundo, enriqueciendo a todas las personas implicadas. Del mismo modo, la presencia de las familias y del entorno próximo refuerza la conexión entre la escuela y la comunidad, ampliando el alcance educativo de las actividades artísticas.
Todo ello ha quedado recogido en el vídeo que compartimos con vosotros a continuación, reflejo de una jornada en la que el circo se convirtió en un punto de encuentro entre generaciones:
El Programa es posible gracias al Departament d´Educació de la Generalitat de Cataluña, el Consorci d’Educació de la ciudad de Barcelona y el Distrito de Nou Barris de la ciudad de Barcelona y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EmpoderArte