
La metodología MUS-E se construye desde el trabajo compartido entre artistas, docentes, niños y niñas, familias y centros educativos. No se trata solo de incorporar una disciplina artística al aula, sino de generar procesos en los que la creación, la convivencia y la expresión personal formen parte de una experiencia educativa común.
Cuando la coordinación del programa desde el propio centro resume el trabajo realizado, se refleja también una de las claves del MUS-E: la implicación de toda la comunidad educativa. Esa mirada permite recoger no solo qué se ha hecho en las sesiones, sino también cómo ha evolucionado el grupo, qué dinámicas se han generado y de qué manera el arte ha contribuido a crear nuevos ambientes de aprendizaje.
Bajo el título “Creando ambientes”, el CEIP Concepción Arenal de Leganés, en Madrid, ha compartido el trabajo desarrollado en las sesiones MUS-E junto a Sergio Sastre, artista de audiovisuales, y Eva Racionero, artista de teatro. El cine ha sido el tema eje de una propuesta en la que los chicos y chicas han explorado la interpretación, la creación audiovisual y el uso de distintos espacios del centro como escenarios de trabajo.
Desde Jefatura de Estudios del centro, resumen así el proceso vivido:
Los frutos del trabajo coordinado entre los artistas se han reflejado en las sesiones. El alumnado ha estado implicado y motivado durante las actividades, reflejando el interés mostrado por nuestro tema eje: el cine.
Nuestros discentes han creado una minipelícula actuando con diferentes recursos y en varios espacios del centro, donde los protagonistas han sido ellos.
Al final de este trabajo, los alumnos y alumnas se han mostrado más receptivos, desapareciendo su timidez y aflorando sus ‘dotes escénicas’ en las propuestas artísticas.
Esperamos contar el curso que viene de nuevo con el programa MUS-E, que tanto gusta a familias, docentes y alumnado.
El trabajo entre audiovisuales y teatro ha permitido que los chicos y chicas se acerquen al cine desde la práctica, experimentando con la actuación, la presencia escénica, la narración y la construcción colectiva de una pieza. La minipelícula creada en el centro recoge ese proceso y muestra cómo el lenguaje audiovisual puede convertirse en una vía para ganar confianza, compartir ideas y ocupar el espacio educativo de otra manera.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia