Una gran motivación por las sesiones marcadas por la danza en el Institut Escola Pepa Colomer del Prat de Llobregat

 

Cuando un grupo espera una sesión con disposición y responde desde el movimiento, la atención y la implicación, el arte deja de ser algo externo al centro y pasa a formar parte de su dinámica cotidiana. Eso es lo que transmite el trabajo desarrollado junto a Olga Ponce, artista de danza, donde la respuesta al proyecto está siendo muy positiva y donde niños y niñas muestran una motivación clara hacia las sesiones y hacia la adquisición de competencias a través de la práctica artística.

En el centro, el Institut Escola Pepa Colomer del Prat de Llobregat, puede verse un proceso en el que la danza ocupa un lugar central dentro del grupo. Niños y varias niñas trabajan una secuencia de movimiento de pie, con los brazos elevados y la mirada orientada en una misma dirección. En otras, el grupo aparece ocupando el suelo y el espacio de una forma más expandida, mientras alrededor se observa la presencia de otros compañeros y otras compañeras y de personas adultas que contemplan la sesión. Esa disposición permite entender que no se trata solo de ejecutar pasos, sino de sostener una propuesta compartida ante los demás.

La buena respuesta al proyecto se percibe precisamente ahí: en la forma en que el grupo se implica en la acción, en la disposición corporal y en la atención que genera la sesión. La motivación no aparece solo como una actitud previa, sino como algo que se construye dentro del propio trabajo artístico. Cuando niños y niñas se reconocen dentro de una dinámica colectiva, cuando encuentran un lugar en el movimiento y cuando el grupo responde de forma conjunta, la sesión gana sentido y continuidad.

La danza se relaciona aquí con la adquisición de competencias de una manera directa. El movimiento compartido exige escucha, memoria corporal, atención al espacio, relación con el ritmo y coordinación con otros compañeros y otras compañeras. También requiere presencia, observación y capacidad para entrar y salir de la acción en relación con el conjunto. Todo ello forma parte de un aprendizaje que no se reduce a repetir una secuencia, sino que se construye desde la experiencia.

 

Este programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, al Departament d’Educació de la Generalitat de Cataluña, al Ajuntament del Prat de Llobregat y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.