Los chicos y chicas del CEIP Alfonso X El Sabio de Madrid nos cuentan qué significa MUS-E para ellos y ellas

 

En el CEIP Alfonso X El Sabio de Madrid, los chicos y las chicas han vuelto a poner palabras, colores y formas a una pregunta directa: qué significa MUS-E para ellos y ellas. El trabajo plasmado en forma de mural, desarrollado junto a Gabriela Waisberg, artista de artes plásticas y danza, partió de una primera sesión con los cursos de 3º, 4º, 5º y 6º en la que, después de juegos para “volver a mirarnos y a sentirnos juntos y juntas”, cada niño y cada niña representaron con colores y formas cómo les hace sentir estar en las sesiones. De ahí surgieron palabras y expresiones que se repiten y que dicen mucho del lugar que ocupa MUS-E en el centro: “relajante”, “tranquilo”, “feliz”, “contenta”, “Muse es mi segunda casa” o “Muse me activa mi parte artística”.

Además de esto, en el centro, MUS-E también ha servido para trabajar aspectos de convivencia que no siempre resultan sencillos, como abrirse a relacionarse con quienes no forman parte del grupo habitual. A través de dinámicas para sentarse chico y chica, presentarse como si fuera la primera vez que se hablaba o buscar algo en común con alguien “desconocido o desconocida”, se ha trabajado la idea de conectar, de abrir el corazón y de escuchar a nuevos compañeros y nuevas compañeras.

Ese clima de apertura conecta con los proyectos concretos que Gabriela ha ido desarrollando en distintos cursos. En 3º de Primaria, el trabajo se ha orientado hacia aspectos de la cultura latinoamericana, con las muñequitas quita penas de Nicaragua como horizonte y con una primera exploración sobre los sueños a partir de la construcción de camas imaginadas con cartones, telas, gomaespuma y cartulinas. En 4º, el inicio de la Feria de las Culturas ha llegado de la mano de la Leyenda del zodíaco chino y del año del Caballo de Fuego, abriendo un recorrido por China y Japón. En 6º, el proyecto ha comenzado con la cultura de los pueblos autóctonos de Norteamérica, dando espacio a pensar, preguntar, percibir objetos con los ojos cerrados y reflexionar sobre la diferencia entre nombrar “indios” y hablar de pueblos originales.

Visto así, el mural en el que escriben cómo se sienten en MUS-E no es una actividad aislada, sino una síntesis de todo un proceso. El arte se relaciona aquí con lo que ocurre en el centro porque no solo produce imágenes: también ayuda a nombrar emociones, a observar cómo estamos, a vincularnos con otros compañeros y otras compañeras y a reconocer qué lugar ocupa la creación en la vida escolar. En el vídeo que acompaña esta noticia puede verse precisamente ese trabajo compartido, en el que chicos y chicas cuentan con sus propias palabras qué significa MUS-E para ellos y ellas.

Os invitamos a verlo aquí:

 

 

Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración establecida con la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.