
El IES Joaquín Araujo de Madrid promueve la defensa de los derechos efectivos de género, identidad y orientación sexual en personas con riesgo de exclusión de la mano de artistas y especialistas de la Fundación Yehudi Menuhin España, a través de distintas disciplinas artísticas como la música, la danza, la expresión corporal, el teatro y las artes plásticas y visuales. Este trabajo se desarrolla en el marco del proyecto Avanzando juntos en la defensa de los derechos efectivos de género, identidad y orientación sexual en personas en riesgo de exclusión, que en la Fundación presentamos como Avanzando en Derechos y Diversidad.
A lo largo de los laboratorios y talleres impartidos con motivo del Día Internacional de la Tolerancia, el alumnado de Secundaria ha analizado y reflexionado sobre cómo, en una sociedad diversa y globalizada, siguen imperando la segregación, la exclusión y el rechazo a la diversidad de las minorías, sustentados en constructos tradicionales, estereotipos y prejuicios que perpetúan actitudes y comportamientos discriminatorios, xenófobos, machistas, homófobos y de desigualdad. Se ha trabajado así sobre situaciones que vulneran los derechos humanos de personas que son señaladas por distintos factores de exclusión, como pertenecer a la etnia gitana, tener discapacidad, ser inmigrantes o hijos e hijas de inmigrantes, o profesar la religión musulmana, entre otros.
Este proceso aborda la implicación de toda la comunidad educativa —alumnado, docentes y familias— en la construcción de una sociedad intercultural basada en la aceptación de múltiples identidades simultáneas. Todo ello se sitúa en un contexto social en el que coexisten la tolerancia a la violencia, la competitividad negativa y el rechazo a la diversidad en sus distintas formas —género, identidad, orientación sexual, etnia, religión, edad, cultura o discapacidad—, al tiempo que conviven las reivindicaciones identitarias de distintos grupos regionales, étnicos o culturales con una globalización que tiende a la homogeneización cultural y a la uniformidad de los modos de vida.
Asimismo, se ha trabajado la identidad como algo que no viene dado de una vez para siempre, sino como un proceso en formación que se construye y se reconstruye a lo largo de la vida de las personas y de los grupos, a través de sus distintas facetas, roles y circunstancias. Desde esta perspectiva, el proyecto vincula arte y educación para abrir espacios de reflexión, convivencia y reconocimiento mutuo dentro del centro educativo.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación a través de la Dirección General de Naciones Unidas, Organismos Internacionales y Derechos Humanos de la Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores y Globales y la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid.