El juego “El zombie y las profesiones” activa cuerpo y memoria en el CEIP Juan Güell de Talayuela

 

En el CEIP Juan Güell de Extremadura, el juego se ha convertido en una herramienta para trabajar la memoria, la expresión corporal y la rapidez de reacción desde una propuesta desarrollada junto a la artista de teatro Ana Martínez León (Ana Marle). A través de la actividad “El zombie y las profesiones”, niños y niñas exploran cómo el cuerpo puede representar ideas, cómo el gesto puede convertirse en lenguaje y cómo una dinámica compartida puede activar la atención de todo el grupo.

Así nos lo transmitía la propia artista:

En el juego ‘El zombie y las profesiones’, cada niño y niña elige una profesión, sin poder repetir, y le asigna un gesto. Es un ejercicio de memoria en el que hay que recordar todos los gestos del grupo. Después, un o una ‘zombie’ se coloca en el medio y va a por alguien; para librarse, tiene que realizar el gesto de otra persona, entonces el zombie irá a por esa segunda persona y así sucesivamente. Si alguien repite un gesto, o hace el suyo o el del zombie, pasa a ser zombie. Juego muy divertido que implica memoria y velocidad de reacción.

La propuesta parte de una mecánica sencilla, pero abre un trabajo muy claro desde el arte. Cada profesión necesita traducirse en un gesto, y eso implica observar, sintetizar y decidir cómo representar una idea con el cuerpo. Ahí aparece una relación directa con el teatro y con la expresión escénica: no basta con saber qué profesión se ha elegido, también hay que encontrar una forma de comunicarla sin palabras y reconocer la de los demás compañeros y las demás compañeras.

Además, la dinámica exige atención constante. Recordar todos los gestos del grupo, reaccionar con rapidez y responder en el momento oportuno convierte el juego en una experiencia de escucha activa y memoria compartida. El cuerpo entra en funcionamiento no solo para moverse, sino para pensar, anticipar y comunicar.

Además, os invitamos a ver el vídeo de esta propuesta de juego aquí:

 

 

Este proyecto es posible gracias al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura y la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.