
La naturaleza también puede convertirse en un punto de partida para crear. Observar el mundo animal, el cual requiere un cuidado, traducirlo en formas, colores y diseños, y hacerlo además, dentro de un proyecto compartido por todo un centro, permite que el arte se conecte con algo más amplio que una actividad aislada. Cuando una propuesta plástica se integra en la vida escolar, el proceso creativo pasa a formar parte de una experiencia común.
En el marco del trabajo desarrollado en el IES San José de Badajoz junto a José Manuel Gamero Gil, artista de artes plásticas, se han realizado diseños de animales que posteriormente se colocarán en distintos espacios del instituto, sumándose así a un proyecto común. La propuesta ha permitido trabajar en equipo y acercarse al mundo de la naturaleza a través de la creatividad plástica.
Lo relevante de esta experiencia no está solo en el resultado final, sino en el camino recorrido para llegar a él. Diseñar animales implica mirar, analizar formas, pensar en cómo representar determinados rasgos y decidir de qué manera una idea puede transformarse en una imagen o en una pieza visual. En ese proceso, el arte funciona como una herramienta para observar la realidad y reinterpretarla, abriendo un espacio en el que la creación y la reflexión avanzan juntas.
Además, el hecho de que estas producciones vayan a colocarse por el centro refuerza el sentido colectivo del trabajo. No se trata únicamente de crear para el aula, sino de aportar algo a un proyecto compartido que formará parte de los espacios cotidianos del instituto. Esa dimensión común da al trabajo plástico una función que va más allá de lo individual: cada diseño se incorpora a una propuesta de conjunto en la que el arte contribuye a construir identidad de centro.
También ahí aparece uno de los valores de este tipo de sesiones. Trabajar en equipo desde las artes plásticas supone dialogar, acordar y asumir que una creación puede formar parte de algo mayor. La mirada sobre la naturaleza se convierte así en una oportunidad para aprender desde la observación, la imaginación y la colaboración.
Este proyecto es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por una Juventud Activa y una Ciudadanía Democrática y de la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies.