El CEIP Conquistador Loaysa de Jarandilla de la Vera trabaja la creatividad y la cohesión del grupo desde el circo y la danza

 

Crear, improvisar, coordinarse con otras personas, sostener una propuesta común y encontrar un lugar dentro del grupo. Ese es el tipo de aprendizaje que permiten disciplinas como el circo, la danza, la expresión corporal o los malabares cuando entran en el aula no solo como práctica artística, sino también como herramienta educativa. Desde la metodología MUS-E, ese enfoque cobra un sentido claro: el arte se convierte en una vía para trabajar la convivencia, la confianza, la escucha y la relación con los demás desde la experiencia directa.

Esa línea de trabajo es la que se ha desarrollado durante este trimestre en el CEIP Conquistador Loaysa de Jarandilla de la Vera, en Extremadura, junto a Sonia Rodríguez (Soñiky). A lo largo de las sesiones, los niños y niñas han trabajado la creatividad a través de propuestas de improvisación, movimiento y coordinación, utilizando la danza, el circo y los malabares como lenguajes para expresarse, compartir y construir en común.

El proceso ha estado orientado a reforzar la cooperación, la ayuda mutua y la conciencia de grupo. Las actividades planteadas han favorecido que cada niño y cada niña pudiera implicarse desde sus propias posibilidades, encontrando un espacio dentro del trabajo colectivo y fortaleciendo la relación con sus compañeros y compañeras. En ese marco, la práctica artística ha servido también para consolidar la integración y la cohesión del grupo, generando situaciones en las que el respeto por la diversidad y la participación activa han tenido un papel central.

Junto a ello, el trimestre ha permitido abordar aspectos vinculados a la inteligencia emocional, la motivación y la comunicación no verbal. A través del cuerpo, del ritmo y de la acción compartida, el grupo ha trabajado el reconocimiento y la gestión de las emociones, así como la forma en que estas se ponen en juego en la convivencia diaria. El enfoque integrado de género ha acompañado este proceso, reforzando valores como la igualdad, la empatía y la equidad dentro del aula.

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, de  la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura,  la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia