Competencias clave desarrolladas en el CEIP Mare Nostrum de Ceuta para fortalecer la confianza y la creatividad

 

Desarrollar competencias a través de disciplinas artísticas como son el circo o la danza permiten adquirir herramientas útiles para el presente y para el futuro. La coordinación, la atención, la confianza en uno mismo y el trabajo en equipo son aprendizajes que se aplican tanto en el aula como en otros ámbitos de la vida. Saber escuchar al grupo, asumir responsabilidades compartidas o gestionar el equilibrio del propio cuerpo son capacidades que acompañan a niños y niñas más allá de una sesión artística.

En el CEIP Mare Nostrum de Ceuta, las clases de circo y danza realizadas dentro de las sesiones MUS-E han sido guiadas por Daniel De Oliveira, artista de circo y danza. A lo largo de las sesiones, se ha trabajado de manera progresiva la adquisición de distintas competencias corporales y expresivas, combinando movimiento, ritmo y cooperación. El circo y la danza han servido como lenguajes para aprender haciendo, desde la práctica y la experiencia directa.

Los niños y niñas han desarrollado acrobacia básica, pirámides humanas y malabares, junto con habilidades propias del acrodance. Estas propuestas han permitido explorar el cuerpo desde diferentes planos, mejorar la percepción espacial y reforzar la seguridad personal. Cada ejercicio ha requerido atención, control y respeto por el ritmo del grupo, favoreciendo un entorno donde la colaboración resulta imprescindible.

 

 

El proceso descrito por el artista refleja cómo estas disciplinas fortalecen tanto la técnica como la creatividad. La construcción de figuras colectivas, por ejemplo, implica confiar en los demás y asumir un papel dentro del conjunto. Los malabares trabajan la concentración y la constancia, mientras que el acrodance une expresión artística y control corporal. Estas competencias se traducen en el día a día en la capacidad de afrontar retos, de comunicarse sin palabras o de mantener la calma ante una dificultad.

Esta forma de trabajo conecta con la visión de Yehudi Menuhin, quien defendía el acceso al arte como parte esencial de la educación. Gracias a este enfoque, niños y niñas aprenden sobre disciplinas como la danza o el circo, siempre al ritmo de la música, favoreciendo aprendizajes que no se limitan a lo técnico, sino que abarcan lo social y lo emocional.

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Ciudad Autónoma de Ceuta.