

Hoy, día 25 de noviembre, conmemoramos, como cada año, el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Un día que, en un mundo ideal, no debería existir. Pero como nuestro mundo es imperfecto, es un día de necesaria memoria.
Cada 25 de noviembre, el mundo se une unánimemente contra la violencia de género. Una fecha crucial, marcada por la tragedia y la resistencia, que tiene sus raíces en un evento que trascendió fronteras y encendió la chispa de la conciencia global.
De hecho, este es uno de los días que inspiran programas de la Fundación Yehudi Menuhin España como GenerArte, que emplea el arte para promover valores como la igualdad de género, la empatía entre sexos y la observancia de que hombres y mujeres somos iguales en derechos y complementarios en nuestras diferencias.
La historia tras el 25N: Las Hermanas Mirabal, un Legado de resistencia y sacrificio
La elección del día de hoy como conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres se debe a una historia real acaecida en República Dominicana en la segunda mitad del siglo XX. Es la historia de las hermanas Mirabal.
Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, conocidas como las «Mariposas», nacieron en la República Dominicana en las primeras décadas del siglo XX. Provenían de una familia acomodada pero comprometida con la justicia social y la resistencia política lo que, sin duda, les condujo a alzarse contra el régimen dictatorial de Rafael LeónidasTrujillo, quien gobernó el país con mano de hierro durante más de tres décadas.
Patria, la mayor, fue la primera en unirse a la lucha contra Trujillo, inspirando a sus hermanas a seguir su ejemplo. Minerva, la segunda hermana, destacó como abogada y, a través de su activismo político, desafió abiertamente al régimen.
La participación activa de Minerva en política comenzó durante sus años universitarios, donde conoció a su futuro esposo, Manolo Tavárez. Juntos, se involucraron en movimientos estudiantiles que se oponían al régimen trujillista. Minerva se destacó por su oratoria elocuente y su determinación para enfrentar la opresión.
El acontecimiento crucial que marcó el camino de Minerva hacia la resistencia fue la masacre de miles de haitianos en 1937, conocida como «El Corte». Este episodio despertó en ella una indignación profunda y la convicción de que debía unirse a la lucha contra Trujillo y su régimen dictatorial.
Minerva, apodada «La Mariposa», fue una de las fundadoras del Movimiento 14 de junio junto a su marido. Este movimiento era una organización clandestina que buscaba derrocar a Trujillo. Su liderazgo y valentía la convirtieron en un símbolo de la resistencia. Minerva, junto con sus hermanas, enfrentó persecuciones, detenciones y torturas, pero nunca renunció a su compromiso por la libertad.
María Teresa, la más joven, también se unió a la resistencia, a pesar de su inicial renuencia.
La participación activa de las hermanas en la lucha contra Trujillo no pasó desapercibida. En 1960, fueron encarceladas tras visitar a sus esposos encarcelados por su oposición al régimen. Tras su liberación, que no la de sus maridos, volvieron a reunirse clandestinamente para continuar con sus acciones de oposición.
El 25 de noviembre de 1960, mientras estaban en camino a visitar a sus esposos, fueron emboscadas y asesinadas brutalmente por órdenes de Trujillo.
El asesinato de las Mariposas provocó una ola de indignación tanto a nivel nacional como internacional. Su asesinato violento (las golpearon y ahorcaron en su domicilio) se convirtió en un catalizador para el crecimiento del movimiento antitrujillista, y el régimen de Trujillo comenzó a desmoronarse. Menos de un año después de la muerte de las hermanas Mirabal, Trujillo fue asesinado en un atentado el 30 de mayo de 1961.
Fue el trabajo de la única hermana superviviente, Dedé (Bélgica Adela Mirabal), quien preservó su memoria a través de la Casa Museo Hermanas Mirabal y de la escritura de su libro “Vivas en su jardín” que fue publicado en 2009.
La elección de este día
La memoria de las Mariposas persiste como un símbolo de resistencia y lucha contra la opresión. Su valentía y sacrificio inspiraron la designación del 25 de noviembre como el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas en 1999.
Este día conmemorativo no solo honra su memoria, sino que también nos recuerda la necesidad de continuar la lucha por un mundo donde las mujeres vivan libres de violencia y opresión. También es un recordatorio de que la violencia de género persiste en todas las culturas, clases sociales y continentes.
La influencia de GenerArte
El 25 de noviembre es también una llamada a la acción para erradicar la violencia machista en todas sus formas, desde la violencia doméstica hasta el acoso laboral y la trata de personas. Organizaciones de todo el mundo aprovechan este día para concienciar, educar y abogar por cambios legislativos y sociales que protejan los derechos de las mujeres.
Ese es el espíritu que impulsa el Programa GenerArte que desarrollamos gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad y en el que se emplea el arte como herramienta pedagógica para sensibilizar sobre la violencia de género. A través de manifestaciones artísticas, se busca dar voz a las experiencias silenciadas y fomentar un diálogo abierto sobre la igualdad y el respeto en todos los centros educativos adscritos al programa y cuyas experiencias en torno a esta jornada iremos compartiendo en los próximos días.
Un enfoque que no solo conmemora el 25 de noviembre, sino que busca transformar la realidad cotidiana, inspirando cambios significativos para construir un futuro donde la violencia de género sea una triste reliquia del pasado y días como hoy dejen de tener, por fortuna, sentido.
El programa GenerArte es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad y del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.