
En 2024 celebramos el 25 aniversario de la Fundación Yehudi Menuhin España, pero el trabajo de nuestros programas educativos comenzó mucho antes, en 1996, gracias a los convenios establecidos con la International Yehudi Menuhin Foundation. A través de estos acuerdos, la Fundación impulsó la integración de las artes en la educación, llevando el legado de su fundador a numerosos centros educativos en todo el país. Este trabajo, junto a la labor humanista de Yehudi Menuhin, le valió, en 1997, el reconocimiento conjunto con el legendario Mstislav Rostropovich al ser galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Los Premios Príncipe de Asturias, hoy conocidos como los Premios Princesa de Asturias, se instauraron en 1980 con el objetivo de reconocer la labor de individuos o instituciones cuyo trabajo haya destacado por su contribución a la humanidad en áreas como las ciencias, las letras, la paz, la cooperación internacional, y la concordia
Yehudi Menuhin, renombrado violinista y director de orquesta, y Mstislav Rostropovich, célebre chelista y director, compartieron este honor por su incansable trabajo en la música, la paz y la promoción de los derechos humanos en todo el mundo y, muy especialmente, en Europa. Menuhin, además de su talento musical, fue un defensor de la educación, la tolerancia y la convivencia, mientras que Rostropovich utilizó su arte como una herramienta para la libertad y la lucha por la democracia. Ambos fueron símbolos de integridad y compromiso humanista, dejando un legado que trasciende la música.
Recordamos con emoción ese importante galardón, que aún resuena en nuestras acciones diarias, especialmente al rememorar las palabras del Maestro Menuhin en su discurso de aceptación del premio:
“Si podemos dar voz a las voces silenciosas de los niños despreciados, de las culturas oprimidas, como intento hacerlo en nuestra amada Europa. Si conseguimos cultivar e imponer un sentido de la responsabilidad en aquellos que influyen, mandan y deciden”
Porque estas acciones, justificarán, no sólo el premio que recibimos, sino que conseguiremos avanzar muchos pasos en pos de la concordia que tanto hace falta en estos días.
Dejamos para el recuerdo, un extracto del discurso de Yehudi Menuhin en el Teatro Campoamor de Oviedo: