Si el mar no tiene fronteras y el cielo tampoco y las especies en el mar y en el cielo se mueven libremente, ¿por qué no mostramos nuestra humanidad y generosidad con las personas que han de salir de sus países por causa de persecución?
El coronavirus ha podido variar nuestro ritmo de vida pero no nos ha detenido. El CEIP Ramón y Cajal, de Ceuta, es una buena muestra de esto que decimos, ya que a pesar de tener el centro educativo que posponer la apertura de su sala de exposiciones, han seguido trabajando en la idea.