Rosa Castillo, artista de la Fundación Yehudi Menuhin España

 

Rosa Castillo es una de las artistas que más tiempo lleva trabajando en la FYME y con el Programa MUS-E. Una vinculación que se remonta a los orígenes de la Fundación Yehudi Menuhin, precisamente a hace 20 años.

Llevas desde el inicio del Programa MUS-E trabajando. ¿Cómo han sido todos estos años?

Durante estos 20 años he desarrollado mi labor como docente y como bailarina profesional buscando los puntos de encuentro entre ambos campos, dedicando mucho esfuerzo para fusionar la teoría y la práctica en mi trabajo

¿Cómo era ese MUS-E de hace dos décadas? ¿Cómo ha evolucionado?

Ha habido muchos cambios desde que comenzó, en general podemos decir que la  evolución ha sido positiva en la mayoría de los aspectos en relación al funcionamiento y dirección del Programa, citaremos algunos:

  • En los comienzos del programa participaban menos Comunidades Autónomas y menos centros educativos por Comunidad, y como consecuencia de ello, el MUS-E llegaba a muchos menos niños y niñas.  Sin embargo, en estos momentos, el Programa se ha extendido considerablemente, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid comenzaron a desarrollar el Programa de uno a tres centros progresivamente, y en la actualidad intervienen treinta centros de Educación Infantil y Primaria,  y numerosos Institutos de Educación Secundaria.
  • Se comenzó a trabajar a través de la disciplina de Danza y fueron incorporándose la disciplina de Teatro, Artes plásticas, Artes Audiovisuales, Yoga, Circo…
  • También ha evolucionado respecto a la exigencia de elaboración de programaciones, memorias, fotos y vídeos que hacen posible la visibilización de la intervención de cara al exterior, llegando a las personas que desconocen el Programa.

Has trabajado en Madrid, en Melilla, ahora en Canarias… ¿Es diferente el MUS-E según territorios o la esencia es la misma?

En mi opinión, la esencia es la misma porque la metodología, el funcionamiento y los objetivos del Programa son los mismos en todas las Comunidades Autónomas.

En mi caso, trato de crear un espacio donde el alumn@ pueda moverse, escuchar a los demás, compartir, convivir, expresar, jugar, disfrutar y comunicar a través del cuerpo y de la palabra.

Así mismo, intento plantear una danza lúdica y alcanzable, con el propósito de ayudarle a canalizar las emociones, a desarrollar la autoestima y a mejorar sus relaciones con los demás, cambiando positivamente el estado de ánimo en la mayoría de las ocasiones.

Obviamente las poblaciones son diferentes, generalmente encontramos grupos muy heterogéneos, pero dependiendo del territorio, podemos encontrar mayor número de musulmanes, grupos donde la mayoría del alumnado son de etnia gitana, o grupos con niños y niñas de diferentes nacionalidades con una minoría de niños/as españoles, sin olvidar la integración de niños y niñas con N.E.E.

Es por eso que intento utilizar una metodología flexible, ajustando las propuestas de trabajo al ritmo del grupo en general, y adaptando el trabajo según las necesidades de cada niño/a en particular.

¿Cómo preparas tus sesiones?

Utilizo técnica de diferentes disciplinas (danza creativa, expresión corporal, danzas del mundo, baile social, o danza contemporánea), motivando al niño@ a que baile tanto en pareja, grupos pequeños o gran grupo, buscando el contacto de los compañer@s, bien dando la mano, o cualquier parte del cuerpo, según la dinámica planteada.

Una sesión MUS-E la estructuro del modo siguiente:

  • Diálogo de bienvenida.
  • Calentamiento
  • Proceso
  • Relajación.
  • Reflexión compartida.
  • Despedida.

En una sesión, cuando terminamos de bailar, dejamos unos minutos para que los niños-as expresen lo que han sentido, los niños-as hacen una reflexión, un análisis crítico y valoran los trabajos propios y ajenos, constituyendo instrumentos esenciales para el fomento de una buena convivencia del grupo. Intento crear un espacio donde el niño pueda comunicar ideas, sensaciones, estados de ánimo, miedos, emociones… liberando pensamientos negativos y preocupaciones vividas en casa.

La sesión se desarrolla en un clima distendido, relajado, alegre, lúdico, de cooperación, puesto que fomentamos el trabajo de pareja, y grupal siendo clave propiciar un trabajo de colaboración, ayudar al compañero, ponerse en el lugar del otro, respetar a los demás, etc…. Es un espacio creado para moverse, escuchar música y a los demás, compartir, convivir, expresar, comunicar a través del cuerpo y la palabra, disfrutar, jugar. Para nada existe la competición.

¿Por qué crees que el MUS-E es imprescindible en la educación pública?

Detrás de esta actividad laboral está mi firme creencia de que la Danza es una disciplina artística cuyo engarce abre a cualquier persona infinitas posibilidades de desarrollo integral, y considero relevante que el niño-a tenga sus primeros coqueteos con el MUS-E desde una edad temprana y en su contexto educativo.

Mi participación en el Programa MUS-E se sustenta en el convencimiento de que el Arte puede ser utilizado como recurso metodológico en el ámbito escolar para fomentar en el alumnado actitudes de respeto, solidaridad, y tolerancia; no solo incrementa la proyección social de  la escuela, sino que canaliza el creciente interés de los niños y niñas por el mundo de la Danza.

Aunque mi principal objetivo sea lograr la participación con independencia del grado de ejecución, el alumnado a través de la Danza trabaja habilidades motrices básicas (desplazamientos, salto, giro, equilibrio); cualidades físicas básicas como la flexibilidad, adquieren un mayor conocimiento del propio cuerpo, trabajando la coordinación, lateralidad, percepción espacio-temporal, respiración, relajación, y estimulación sensorial.
Mi participación en el Programa MUS-E se sustenta en el convencimiento de que el Arte puede ser utilizado como recurso metodológico en el ámbito escolar

El principal objetivo del Programa MUS-E es educar para ser mejor persona. Educar en el respeto, tolerancia, compañerismo, empatía, diversidad…. Desarrollar la capacidad de expresarse y comunicarse para mejorar la convivencia, y la escuela pública es el marco idóneo para ello.

En el ámbito educativo hay grupos muy heterogéneos (como hemos apuntado anteriormente), abundando la diversidad, tratando de que todos independientemente de su condición económica, social, o etnia se sientan integrados en el grupo, tenemos niños y niñas con N.E.E., psíquicos, motóricos, hiperactivos, con dificultades de aprendizaje, con trastornos de desarrollo, autistas,  hipoacúsicos, de etnia gitana, hijos de inmigrantes, adoptados que no hablan nuestro idioma, niños con padres drogodependientes, en la cárcel, que viven con tíos, abuelos,…. por citar algunos ejemplos.

Este tipo de niños-as normalmente no asiste a una escuela de Danza, y mucho menos a un Conservatorio, no es aceptado.

Con el Programa MUS-E se produce un acercamiento del Arte, en este caso de la Danza a la escuela, sin este programa los niños y niñas no tendrían nunca la oportunidad de practicar esta actividad. El Programa ayuda también al tutor a conocer a sus alumnos en un contexto diferente al aula. Hay un descubrimiento de las potencialidades individuales del alumnado, incrementando la autoestima, como base de su iniciativa y autonomía.

Los niños-as más inhibidos cogen confianza y pierden la vergüenza. Muchos niños y niñas que al principio manifiestan vergüenza en el movimiento o cuando deben tocar o coger de la mano a un compañero, progresivamente va cambiando de actitud 

Se logra una exploración de las posibilidades expresivas y rítmicas del cuerpo aceptando las limitaciones, valorando y respetando, a su vez, toda manifestación expresiva-creativa ajena.

“Estoy orgullosa de trabajar en este Programa porque amo la Danza y me encanta trabajar con niños y niñas, y creo en los beneficios que el Programa aporta a los menores”.

En la mayoría de las ocasiones se logra también que el niño respete y escuche a los demás, reforzando siempre las conductas de compañerismo, evitando así las conductas disruptivas, racistas o xenófobas. Conocen danzas y bailes populares propios y de otros países  apreciando y respetando la diversidad cultural.

Por último, pienso que el Programa MUS-E genera una mayor implicación por parte de los padres en la educación de sus hijos, muestran interés y curiosidad por la actividad, quieren saber qué hacen sus hijos cuando tienen MUS-E, ya que los niños transmiten a sus padres lo bien que lo pasan realizando dicha actividad.

¿Qué le ha aportado el MUS-E a Rosa Castillo?

La alegría manifestada por los niños y niñas, me encanta que disfruten con la actividad. Estoy orgullosa de trabajar en este Programa porque amo la Danza y me encanta trabajar con niños y niñas, y creo en los beneficios que el Programa aporta a los menores

¿Cuál es el secreto para esta unión Rosa MUS-E que va suma décadas?

Tengo el convencimiento de que el arte puede transformar, y estoy segura de que la Danza es para todos y todas, creo en el concepto de Danza “educativa” e “integradora”.

Y me encanta desempeñar este trabajo.

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