
«La relajación y las prácticas de mindfulness pueden ayudar significativamente a reducir los síntomas de ansiedad y estrés en los niños, además de mejorar su autorregulación emocional.» — Conclusión de un estudio publicado en Frontiers in Psychology (2020)
En MUS-E, trabajamos no solo valores, sino también el bienestar individual y emocional de los niños y niñas, preparándolos para afrontar los retos del mundo actual. A través de disciplinas como el yoga, los niños aprenden a manejar el estrés, fortalecer sus habilidades emocionales y desarrollar una mayor conciencia corporal. Según estudios internacionales, como el reseñado al inicio de esta entrada de Frontiers in Psychology que nos comparte Inma Gaitán, artista de yoga en el CEIP Real de Melilla, el yoga ayuda a reducir el estrés y mejorar la estabilidad psicológica al proporcionar herramientas para gestionar las emociones y fomentar el bienestar general.
Esto es lo que han trabajado los alumnos y alumnas del CEIP Real en sus sesiones de yoga. Trabajando la concentración, la confianza y la cooperación, habilidades fundamentales para su desarrollo integral. A continuación, compartimos algunas de las actividades realizadas durante las clases, acompañadas de las imágenes y los beneficios de cada práctica que nos ha trasladado, literalmente, la propia Inma:
Me divierto en equilibrio

En la imagen vemos a tres niñas realizando posturas de equilibrio en el suelo, apoyadas en una mano. Esta práctica ofrece diversos beneficios:
- Desarrollo de la fuerza y estabilidad corporal: Mejora los músculos del core, los brazos y los hombros, mientras se aumenta la estabilidad general.
- Mejora del equilibrio y la coordinación: Estas posturas desafían la capacidad de controlar el peso corporal y sincronizar los movimientos.
- Fomenta la concentración y la atención plena: Mantener el equilibrio requiere foco y conexión mente-cuerpo.
- Trabajo en equipo y motivación grupal: Al realizar estas posturas juntas, las niñas se inspiran mutuamente, promoviendo la cooperación.
- Fortalecimiento emocional: Superar el desafío de mantener el equilibrio genera confianza y apoyo mutuo.
Estas posturas refuerzan habilidades físicas, sociales y emocionales mientras se divierten.
Círculo Mágico

Cuando los niños y niñas están sentados en círculo, espalda con espalda, como se ve en la imagen, esta práctica ofrece varios beneficios:
- Fomenta la conexión grupal: Refuerza el sentido de pertenencia y colaboración.
- Desarrollo de la conciencia corporal: Mejora la postura y la alineación.
- Mejora la confianza y el apoyo mutuo: Genera seguridad y confianza a través del contacto físico directo.
- Promueve la cooperación: Enseña a coordinarse para mantener la posición o moverse juntos.
- Estímulo de la calma y la introspección: Fomenta un ambiente de tranquilidad ideal para ejercicios de respiración o mindfulness.
- Refuerza la comunicación no verbal: Mejora la sensibilidad interpersonal al interpretar las señales físicas del otro.
Om que paz

En esta imagen, los niños están tumbados en el suelo practicando relajación, una actividad con múltiples beneficios:
- Reducción del estrés: Activa el sistema nervioso parasimpático, disminuyendo los niveles de ansiedad.
- Mejora del sueño: La relajación favorece la tranquilidad y mejora la calidad del sueño.
- Aumento de la concentración y atención: Tras la relajación, los niños se sienten más centrados y atentos.
- Fomento del bienestar emocional: Ayuda a regular las emociones y promover una actitud positiva.
- Mejora de la respiración y circulación: Técnicas de respiración profunda favorecen la oxigenación y mejoran la circulación sanguínea.
La relajación también crea un ambiente perfecto para que los niños aprendan a calmarse, lo cual es crucial para su desarrollo emocional y social.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y a la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla