
SOÑAMOS CON UN MUNDO DIFERENTE Y TRABAJAMOS PARA CREARLO
El 30 de abril de 2025, el Teatro López de Ayala de Badajoz se convirtió en un espacio de arte, reflexión y encuentro con motivo del XXIII Día MUS-E de Extremadura–Badajoz, una cita consolidada en el calendario educativo y cultural de la región. Bajo el lema “Soñamos con un mundo diferente y trabajamos para crearlo”, el evento reunió a 540 asistentes entre alumnado, profesorado, artistas, familias y representantes institucionales. A lo largo de la jornada, se puso de manifiesto cómo el arte, en sus múltiples lenguajes, puede ser una herramienta transformadora cuando se pone al servicio de la educación, la inclusión y la convivencia.
La jornada comenzó con el agradecimiento a las entidades que hacen posible el programa MUS-E en la región: la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura, la Consejería de Salud y Servicios Sociales, y la Diputación de Badajoz. Intervinieron Pedro Pérez Durán, director general de Innovación e Inclusión Educativa, y Sara García Espada, consejera de Salud y Servicios Sociales, junto con Anabel Domínguez, directora de la Fundación Yehudi Menuhin España (FYME), impulsora del programa MUS-E.
Arte compartido sobre el escenario y trabajo en red.
Durante el evento, se presentaron los trabajos de 14 centros educativos de la provincia, fruto de meses de trabajo conjunto entre alumnado, profesorado y artistas. El CEIP Manuel Pacheco abrió el escenario con una coreografía titulada Dolma Danza Urbana, que abordó el compañerismo, la empatía y el trabajo en equipo. Como parte de esta intervención, se presentó también una propuesta visual con esculturas en cartón representando distintos países, creadas junto al artista José Manuel Gamero Gil, quien, simultáneamente, pintaba en directo desde el patio de butacas, acompañado de unos ayudantes muy especiales provenientes del CEIP San Pedro de Alcántara.
El CEIP Miramontes ofreció una historia narrada que invitaba a mirar más allá de los estereotipos para descubrir la riqueza de cada persona. La Escuela Municipal de Danza de Montijo intervino en dos ocasiones: una pieza sobre el amor, el dolor y la superación, y otra que reflexionaba sobre la ira de la naturaleza ante el daño medioambiental, ambas coreografiadas por Pedro Cruz.
El CRA Nuestra Señora de la Paz proyectó un vídeo en el que se exploraba la diversidad geográfica del territorio, demostrando que los sueños no entienden de tamaño, sino de compromiso. Por su parte, el CEIP Nuestra Señora de Fátima protagonizó una escena de malabares cooperativos donde el error se integraba como parte del aprendizaje grupal. El CEIP Cerro de Reyes sorprendió con una original propuesta en la que una orquesta en proceso de afinación daba paso a una danza clásica diferente, en una combinación de música y movimiento.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la actuación del CEE Los Ángeles, que compartió una pieza de danza en conmemoración del 80º aniversario de Auschwitz, apelando a la necesidad de proteger a la infancia frente a cualquier forma de violencia. El CEIP Santa Engracia presentó un trabajo audiovisual realizado junto al artista José Manuel Gamero, donde se combinaban creatividad plástica y mensaje social.
El CRA La Raya aportó energía y ritmo al encuentro con una actuación de percusión corporal coordinada por el artista Denilson Santana, poniendo el foco en el poder de la acción colectiva. El IES San José llevó al escenario una actuación con zancos, símbolo del esfuerzo y la superación, mientras que el CEIP Antonio Machado, con la guía del artista Ermis, ofreció una muestra de capoeira como expresión de unión, ritmo y movimiento.
El evento concluyó con la intervención del Ballet EmocionArte, nacido del proyecto europeo del mismo nombre, que apuesta por la inclusión a través del arte escénico y cuyo objetivo es integrar en el circuito cultural a personas con diversidad funcional mediante la creación de compañías semi-profesionales. Su actuación puso el broche final a una jornada que fue una verdadera celebración de la creatividad compartida.
El XXIII Día MUS-E de Extremadura no solo fue una muestra artística, sino una afirmación colectiva: soñar juntas es posible, y cuando el arte se convierte en herramienta pedagógica y de transformación social, esos sueños comienzan a hacerse realidad. Como recordó uno de los mensajes finales del acto, “cuando soñamos solos es solo un sueño, pero cuando lo hacemos juntos se convierte en un proyecto, y ese proyecto tiene la fuerza de hacerse realidad”.
Gracias a tod@s. Nos vemos en el arte.


